jueves, 19 de diciembre de 2013

Al final, siempre sale el Sol.


Una faringitis aguda ha boicoteado mis planes de esta semana, entre los que estaba nadar las 100 series de 100 metros en la piscina de 50 metros descubierta del Club Natació L´Hospitalet, y una cena de empresa que prometía un buen largo rato entre amigos. Tampoco voy a hacer un drama, pues si no se puede, no se puede. Las causas de fuerza mayor son inquebrantables y esta es una y debo aceptarla y así con todas las que vengan. 

Encontrándome en ésta situación inamovible he retomado quehaceres que tenía un tanto olvidados, y aunque ninguno de ellos son nada del otro mundo, pues son el cine y la literatura, a veces la "obsesión"/ afición deportiva eclipsa de tal modo a éstas, que cuando te reencuentras con ellas, con las aficiones olvidadas, te das cuenta que es una pena y que les tienes un especial cariño. No es que sea un aficionado extremo del cine o la literatura, pero creo en el trabajo ajeno y le tengo respeto, así que dentro de la lógica en cuanto a precio de compra y anteponiendo mis posibilidades económicas, he agrupado un buen número de buenos dvd´s y también de libros. También de cd´s, pero no viene al caso.

Mi abanico es bastante amplio, y no voy a decir que no me gustan ciertas súper producciones cinematográficas con súper héroe de por medio. Por qué no me iban a gustar?, pienso que, hasta cierto punto, siempre se puede sacar algo positivo de ciertas súper producciones a parte de unos grandes efectos especiales. Doy mucha importancia a la transmisión de valores en toda obra que lea o vea, por muy exagerada que sea la forma en que se transmitan, si son buenos, bienvenidos son, y si vienen de la mano de un súper hombre con capa de color rojo, pues me los guardo en secreto y listo. (aunque ahora ya no sea tan en secreto).

Podría sacarlos también de la obra literaria de Primo Levi, de J. D. Salinger y de Julio Cortazar y de Cormac McCarthy, de Albert Espinosa y de Albert Sánchez Piñol y de Carlos Ruiz Zafón y de Pablo Neruda, de Rudyard Kipling y del director Roman Polanski y su magnífica "El pianista" y de Francis Ford y Sofía Coppola y podría sacarlos también de Benjamin Button (De ésta última un sin fin). Qué más dá de donde provengan.

Hay cientos de opciones positivas en las que fijarse, basarse y porqué no, seguir. La lectura y el cine, entre otras cosas varias como la educación y la formación, (no mezclemos) refuerzan las ideas personales sobre las cosas, sobre los sucesos que nos rodean. Los valores, los ideales, deberían primar sobre los intereses y la codicia, esto último tan representado a diario varias veces en cada retransmisión de las noticias. Acaban envenenando la mente al escuchar tanto desastre político, tanta codicia, tanta ansia de poder, tanta estrategia, tanta mentira. Tanta guerra. La realidad es que cuesta bastante encontrar noticias de ámbito político que repercutan en un beneficio social y no en una fractura.

Personas que hacen suyas sin merecerlas éstas dos premisas, las codician, la necesitan vender cuando están en el poder y, una vez lo tienen, utilizan estrategias para mantenerse en él mintiendo, claro.

En el fondo, cual niño, me gustaría que apareciera alguien con capa de color rojo, pero como no va a ser posible, seguiré formando mi propia idea de las cosas (olvidándome de capas y héroes, no volvamos a mezclar) y trataré de evadirme de nuevo de toda esta casta que nos "gobierna", tratando de ser feliz y de hacer feliz a pesar de los apretones de tuercas. Seguiré trabajando a mi nivel, aportando mi granito de arena para así tratar que todo funcione un poco mejor. Con valores e ideales o lo que más se les parezca y sean verdaderos.

Y como digo, al final, siempre sale el Sol, y volveré a salir y a entrenar y a escuchar de pasada todas las malas noticias, las cuales no mezclaré con las que sí son buenas.

Cuidaros y ser felices.

Lo que no controlo.

Cuando las cosas aparecen sin querer, nada puedo hacer.  Como máximo, me ocupo de lo que puedo controlar y del resto, casi, por aprendi...