domingo, 24 de julio de 2011

Z.

Esta entrada la escribiré en formato parecido a una entrada de un blog que admiro. Espero que lo tenga a bien, tal y como es la intención de este escrito. En esta entrada, hablaré de alguien, y me referiré a ese alguien aludiendo a la letra Z. Ella lo entenderá.

Y es que mucho tiempo ha pasado en el que no conocía del todo el rumbo. Visto lo visto, lo prefiero así, pero sólo con un poquito de mando. Nada más. Pues a veces es preferible que las situaciones sobre vengan, y que no te quede más opción que verlas venir y, improvisar.

No he de engañarme, ya que al escribir estas líneas me siento extraño, pues desde hace mucho tiempo no soy dado a la demostración escrita de ninguna sensación, (por no decir la palabra sentimiento), lejos de lo deportivo. Soy sincero entonces si digo que esto lo merece, y que la sinceridad dentro de un mundo de hipocresía, nunca viene mal. Del mismo modo seremos cautos, y me seguiré refiriendo a ella como anuncia el título.

Llegado a este punto, seré breve hablando de Z.

Z., es alguien especial. Como muy pocas de las cosas que sobre vienen. Es como cuando lees un buen libro, como cuando ves una obra maestra del Cine. Hace que olvides tu alrededor, te centras en ella, la escuchas, la miras, la sientes. Inmerso en cada historia y en cada pensamiento, compartes sus secretos y los respetas y los admiras y los aceptas. Hasta los amas. Z. te hace sentir todo eso, y todo eso es una novedad. Incluida la confianza. Habré olvidado si alguna vez creí sentir algo similar. Qué más dará ahora, pues esto ha tenido un efecto eclipse. Inesperado.

Z. es valiente, aventurera. Lo es tanto que, yo, que pienso y creo que no paro quieto, y que he puesto valor en muchas de mis decisiones, muchas acertadas, otras muchas no. Que pienso que he viajado mucho, incluso, en la soledad de mi persona. Y creyendo que, poco más o menos queda por sorprenderme, o poco más o menos, alguien, puede hacerme pensar, pues en la vida de cada uno, en este caso en la mía, crees saberlo casi todo pese a la juventud de mi persona. Z., es tanto todo eso, que, incluso en la aparente firmeza de mis convicciones, o en lo fundamentado de mis ideas preconcebidas, Z., ha removido todos mis cimientos.

Z., me mira, y me conmueve, y me deja sin palabras. Pues no hace falta decir nada
cuando una mirada te funde el alma.

martes, 12 de julio de 2011

Kepa Acero

Te tienes que montar en una ola en marcha. No depende de ti. La ola cada día tiene una velocidad... Es como montarse en un tren en marcha, y no es lo mismo montarse a 10 por hora que a 100. Habrá días que desesperes y otros en los que te sientas Dios.
No desesperes, ten paciencia, y domarás al caballo salvaje.

KEPA ACERO MARTINEZ

jueves, 7 de julio de 2011

Into the wild


Lo único que nos brinda el mar son golpes duros y, a veces, la posibilidad de sentirnos fuertes. Bueno, no sé gran cosa del mar pero si sé que aquí es así. Y también sé lo importante que es en la vida no necesariamente ser fuerte sino sentirse fuerte, medir tu capacidad al menos una vez, hallarte al menos una vez en el estado más primitivo del ser humano, enfrentarte solo a la piedra ciega y sorda sin nada que te ayude, salvo las manos y la cabeza.

- INTO THE WILD -