jueves, 30 de junio de 2011

Paciencia

Sabes?, tengo ganas de tumbarme sin hacer nada. De caminar con poca ropa descalzo sobre la arena. Y, aunque complicado, tener de nuevo delfines cerca aunque me de susto al principio. Pero habrá que ser paciente, y acabar con el gran y buen asunto pendiente. Seguimos acercándonos a la isla de Cabrera.



Cuidaros y ser muy felices.

martes, 21 de junio de 2011

viernes, 17 de junio de 2011

Los cambios y Sa Dragonera


Llevaba tiempo pensando en cómo enfocar esta nueva etapa. En dejarlo todo y pensar que hacer lejos del esfuerzo físico. (Idea desechada minutos después de plantearla). Seguí pensando en cómo hacerlo, en cómo emplear mi tiempo de esfuerzo, este que no quería perder ni dejar de hacer. Estaba sin ganas de volver a subirme a la bici, por ejemplo, esa tan cara y tan buena que tantos buenos momentos me ha dado. Quizás es que no me gusta hacer lo mismo que a mucha gente, (por no decir, lo que a toda la gente). Venía yo observando este caso en esta última temporada de Triatlón. Observé la creciente masificación de las pruebas, las salidas de natación cada vez más numerosas, las exhibiciones de bicicletas en boxes que recordaban a las concentraciones de "tunning" en el circuit de Montmeló, y un largo etc. Espero que nadie se sienta aludido, ya que es mi humilde observación. Nada más lejos de mis intenciones.

Por todo ello, comencé a no sentirme agusto en ese mundo, y necesitaba sentirme diferente. Imagino, que lo necesitaba ni más ni menos que cualquier persona que sintiera la necesidad de mejorar o experimentar, sólo eso.

Decidí aprender de nuevo, reinventar lo que ya conocía. Enfocarme en una única disciplina, y acompañarla con otra acorde a mis necesidades laborales. Decidí nadar más, y mejor que nunca. Para conseguirlo, tocaba buscar alguien capacitado, alguien que me motivara en diferentes aspectos, y que fuera capaz de hacerme entender el por qué de cada día de entrenamiento, de cada serie realizada con sus diferentes intensidades, y de cada uno de los descansos. (Esos que tanto me cuesta aceptar o asimilar). Por suerte, no tardé en decidirme. Más bien, lo tenía en mente desde hacía un tiempo.

Suelo leer mucho, y como en todo, prefiero unas cosas para leer, antes que otras. Llevo años leyendo un blog cada vez que publica, (tipo ritual) más por sus pensamientos, y razonamientos, y descubrimientos, que por sus resultados, que también los tiene buenos. El blog atiende al nombre de Clemente Alonso Mckernan, lo recomiendo. Es de esas recomendaciones que no podría parar de recomendar empedernidamente durante un rato hasta que se clica el enlace. Una vez puestos en contacto, comenzó a salir adelante este proyecto mío, hará cosa de seis semanas.

El primer resultado de este cambio, y de esta unión con Clemente, lo he tenido este fin de semana pasado en la Travesía a la isla de Sa Dragonera, en Mallorca. Un gran resultado con una gran sensación de esfuerzo y vaciado de energía. (Obviaré la odisea que viví para llegar a la isla, y lo haré por varios motivos. Entre ellos, para no dar publicidad, ni buena, ni mala, a la susodicha compañía aérea).

La fotografía del encabezamiento es real, en ella salgo yo. Soy el nadador que intenta avanzar por el lado derecho. Me siento feliz al poder decir que he tenido la fortuna de nadar en esas aguas. Nadar bajo esos paisajes creados por los majestuosos acantilados, y nadar sobre esos fondos marinos vírgenes. Recuerdo ahora mi estado de ánimo en el momento de la travesía, en lo que pensaba. Me recuerdo sonriente en algún tramo pese al esfuerzo del elevado ritmo. También me recuerdo pensativo y cauto. Observar esa profundidad abismal atravesada por los rayos de Sol que se atenuaban conforme se sumergían hacia el infinito fondo marino, causaba un severo respeto. Después de todo, nadar en reservas naturales es una absoluta maravilla. Avistar delfines, es algo espiritual.

Ahora, en este momento, sentado y en frío, pienso lo que siento al vivir esta nueva etapa, en la que formamos la salida de las travesías noventa nadadores/as, todos/as dispuestos a disfrutar y cuidar el entorno y, sacrificarnos (que no sufriendo) disfrutando y nadando con fuerza.


Agradecer de todo corazón la atención recibida por la organización de la prueba. Los chicos y chicas de NEDA EL MON, nos trataron de forma excepcional, así como las "kayakistas" que nos acompañaron durante estos "diez mil metros". La comunidad de nadadores os agradecemos de corazón la inversión en tiempo y nervios que hacéis en pro de este deporte, así como también por la protección del medio ambiente.

miércoles, 15 de junio de 2011

OLD PINE


Así me encuentro después de la travesía de la isla de "Sa dragonera". En calma. Demasiados espacios naturales vírgenes, y un ritmo de carrera nuevo para mi. En próximos días escribiré algo más en profundidad. Hoy prefiero quedarme con la obra de arte que es este vídeo.

Cuidaros y ser muy felices.

Lo que no controlo.

Cuando las cosas aparecen sin querer, nada puedo hacer.  Como máximo, me ocupo de lo que puedo controlar y del resto, casi, por aprendi...