sábado, 30 de abril de 2011

See you soon



Y no es pena, si no alegría. Pese a parecer todo lo contrario y, causando sentimiento melancólico al recordarlo. Cada minuto. Unos días que enlazaban con otros sin pensar, dando el tiempo justo para asimilar tumbado en la cama, justo antes de dormirse en la noche Alemana.

La mayor y mejor de las "drogas" que podamos probar, llegado el punto en el que la dependencia es ya extrema. Solo ella. Nadie más.

Y con un hasta pronto te despides, sabiendo que en realidad significa un hasta mucho. Pero crees que será lo primero y, así lo demuestras. Nadie lo cree. Y no solo en las fotos, ni tampoco en la mochila, también viene en el recuerdo. Y suerte de no cuantificarse el peso del recuerdo en la cinta del aeropuerto, ya que no hay avión en el mundo que pueda con semejante peso.

 Cuidaros y SER FELICES.

miércoles, 13 de abril de 2011

La primera golondrina.


Estaba yo tumbado en mi terraza este medio día. Suelo hacerlo los medios días justo después de comer, para hacer aquello a lo que un día pusieron nombre los expertos. Lo llamaron hacer la digestión.

Las vistas desde mi terraza están bastante bonitas, abarco desde la montaña de Begues, hasta la mismísima ciudad de Barcelona. Pero aún y así me quedo frito siempre, como si por el continuado uso y disfrute de las mismas vistas ya no fueran interesantes. Me he despertado poco rato después de dormirme, mirando al cielo, ya que duermo tumbado. Y, entre el cielo y yo, se encuentra la antena de televisión de mi casa, y, sobre esa antena de televisión, dos golondrinas.

Me he sentado en la hamaca de un respingo. Tengo la suerte como ya dije hace un año aproximadamente, de fijarme siempre en este momento del año, en el momento en el que este ser alado reaparece de nuevo por esta zona geográfica. Será que ya ha llegado la primavera, justo, siempre, cuando veo por primera vez a la primera de las golondrinas. Solo entonces ha llegado la nueva estación.

Allí han estado posadas un rato, y allí estaba yo tumbado mirando, sonriente. Sin más.

Y me ha dado por pensar que este año no será igual, que hacerlo igual siempre, acaba cansándome. Y puede que me sienta osado al escribir de esta manera, ya que poco puedo demostrar en cuanto a lo que a mi constancia en los entrenamientos se refiere. Pero de todo tiene que haber en este mundo y, a mi, me ha tocado ser así.

He pensado en el nuevo enfoque de esta temporada. He pensado en los tiempos del bañador slip hasta arriba, y el gorro de tela. Desde esos tiempos no había visto a mi familia así, regocijándose por un logro en piscina, celebrándolo todos juntos en comida familiar fuera de casa.

No los había visto así desde entonces y, así los vi de nuevo tras mi primer diez mil en Mar abierto.

Y bueno, uno tiene en ocasiones sentimientos, que unidos al pensamiento, dan también resultados, a veces. Esa foto que precede al texto demuestra mucho más de lo que aparenta. (Pediría perdón por la expresión de mi cara, pero presupongo que se entiende una expresión así tras el esfuerzo) No recuerdo otra competición con esa sensación final, provocó un cambio de pensamiento, un nuevo enfoque. Sin duda tomé buena nota.

La primera golondrina ya llegó. Todo comienza de nuevo.

Los comienzos nunca son fáciles del todo. Incluiré también a los que durante nuestra vida, hemos tenido la suerte o capacidad de mantener una continuidad. No lo son ni con esas. Tampoco son fáciles los trayectos que vuelan los pequeños seres alados hasta llegar a destino, y aún y así lo hacen, y también disfrutan del recorrido. Sin duda también tomo nota y trato de aplicarlo.


Cuidaros y ser felices.

Lo que no controlo.

Cuando las cosas aparecen sin querer, nada puedo hacer.  Como máximo, me ocupo de lo que puedo controlar y del resto, casi, por aprendi...