martes, 27 de abril de 2010

Cuando vuelan las golondrinas.


Este domingo estuve en la playa. Y no es que lo tuviera planeado, sino que prácticamente me vi obligado a ir. Bendita obligación.

Estando sentado en el chiringuito de la playa me pareció surrealista. El Sol brillaba como hacía mucho tiempo no lo hacía y la playa comenzaba a llenarse de gente como hacía tiempo no lo hacía. Mi idea al respecto es un tanto descabellada. Me la reservo entonces.

Cada año, desde hace muchos, procuro fijarme mucho en el cambio estacional. No sólo porque lo indica el señor del tiempo, sino en los detalles que la naturaleza muestra ante tal menester. El Sol brilla de nuevo con más intensidad, efecto directo en nuestra piel y en nuestro ánimo, ya que debido al aumento de luz, hormonas como la melatonina o la serotonina, actúan directamente en nuestro organismo, produciendo un estado de ánimo más positivo generalmente. (No es que lo sepa, simplemente acabo de leer sobre ello).

Fruto de este cambio de luminosidad y cambio de temperatura, sucede el hecho por el cual he iniciado esta entrada nueva.

Las golondrinas, para mi, son el más claro indicador de este cambio. Cada año, desde hace muchos, me sobre salta la imagen de estos pequeños pájaros y su singular canto. Mira que queda cursi y mira que si leyera esto en otro blog, más que probablemente cerraría la página sin más, pero es algo que desde pequeño, desde que quitaban el globo de la piscina del pueblo de al lado, quedando descubierta, he procurado seguir casi instintivamente.

Por aquel entonces, la piscina aún funcionaba. Tenía unas zonas ajardinadas enormes junto a la playa de la piscina, y justo en la entrada de los vestuarios, las tejas acababan unos 20 centímetros después de la pared maestra. Justo ahí, anidaban las golondrinas y, justo ahí, habrían unos cuantos nidos respetados curiosamente por los conserjes de mantenimiento de por aquel entonces.

A nadie molestaban, más bien todo lo contrario. A todos los chavales nos encantaba verlas entrar y salir del nido y los conserjes decían que iban bien para quitar bichos del agua... Cada loco con su tema. Ahora, que suelo pensar mal casi siempre, pienso que se refería a otros bichos.

Las golondrinas realizan dos grandes vuelos anuales. El primero en otoño, buscando zonas con clima más cálido, así como mayor abundancia en alimentos. El segundo lo realizan en Primavera, de regreso a sus lugares de cría.

Según he leído también, reutilizan el mismo nido una y otra vez, es decir, siempre vuelven al mismo lugar de cría, acondicionando el nido cada vez que vuelven. Son tremendamente hogareñas. Curioso es también, que para ir y para volver, no utilizan la misma ruta, sino que para ir, bordean generalmente toda la costa como si de un paseo por las nubes se tratara y, para volver, utilizan el camino más corto posible. Curioso.

En esta época, todo cobra vida, incluido el deporte. Las competiciones de triatlón, coinciden casi al unísono con la llegada de este ave. Coincidencia o no, observar la llegada de la golondrina, me supone también pensar en que no solo toca disfrutar de paisajes florecidos, cielos azules y luminosos, y árboles floridos, (destacar el almendro), sino que significa la llegada del sufrimiento y de la adrenalina.

Este domingo es el inicio de esa época. Este domingo es el primer triatlón de la temporada en mi calendario, y solo en Mayo tocan 5 triatlones.

Espero que como he nombrado antes, el efecto de la luz sobre mi melatonina y serotonina, provoquen un buen estado de ánimo, y una buena actitud para enfocar todo este circo como dios manda. Se dice.

Puesto a hablar de esto que respiramos, pisamos y miramos cada día, cuelgo este vídeo. Pienso que no es un vídeo cualquiera. Pienso que es un gran vídeo. Y pienso que estos grandes vídeos deben ser vistos por las máximas personas posibles. A ser posible, buenas personas. Se debe entender, y creo que debe hacer pensar. Debe ayudar a ver, y también, ya puestos, mejorar si es posible.

Cuidaros y ser felices.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Una vez alguien me dijo que para saber que la primavera había llegado tenía que esperar a ver las golondrinas volar... desde entonces cuando los primeros rayos de sol empiezan hacerse un hueco entre las nubes miro al cielo para ver si se está produciendo el cambio que gran consejo...

Mucha suerte en las próximas competiciones, ya sabes cansate mucho! :-)

Un abrazo amore!
Jenny

Carlos dijo...

QUe vuelvan las golondrinas siempre es satisfactorio. No, no es cursí ni un motivo para cerrar la X del blog. Yo,como las golondrinas, me quedo. Un saludo

Mariposa de pico largo dijo...

Personalmente tampoco creo que sea cursi... es más no me había parado a pensar en ellas, que dan comienzo y final a los mejores meses del año, a mi parecer. Siento curiosidad por esa teoría tuya que dices descabellada y no cuentas (jajaja).
Un beso y mucho ánimo ;)

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