miércoles, 25 de noviembre de 2009

Más arena, y algo de agua.


Aún ni me he acercado a los entrenos grupales de mi nuevo club, y es que aún no he priorizado o sentido la necesidad de hacerlo. Es que tener tantas cosas en la cabeza no puede ser bueno, y se hace uno un poco un lío.

Mi hombro sigue en fase de recuperación, y yo he comenzado a nadar los entrenos de agua que me hace "mi entrenador". Imagino que por este hecho, la recuperación es algo más lenta, y es que ya dejé de nadar algo más de 2 semanas enteritas. Y en estas 2 semanas, apliqué sobre el hombro, algún día, corrientes y ultra sonidos, y se quedó tal cual, con la misma sensación de dolor. Justo por esto decidí lanzarme de nuevo y probar, y la sensación más que similar, ha menguado un poco, a ratos.

Veo que para la época en la que estamos, los tiempos en el agua, a los que tampoco hago mucho caso, ni ahora, ni nunca, siguen más o menos su curso normal, y cuando digo normal me refiero a que van bien, y decir bien quiere decir que miro el crono y me quedo satisfecho, porque soy fácil de satisfacer, pero también malhumorado por ver que no bajan más, y que sigo lejos de un profesional, lejos de unos cuantos de esos que se dedican, y a los que tanto admiro. ;-)

La otra tarde noche, después de un finde sin agua debido a que en ese rato si me dolía el hombro, y cuando parecía que el día finalizaría sin más novedad, surgió la idea de la buena cabeza de Richard, y bueno, para aderezar la idea algo más, fuimos a trotar al desértico paseo marítimo de Castelldefels. Repito desértico, por no haber, no había ni luz artificial. Tan bien me fue, que hoy repito, aunque hoy más por gusto, y con luz solar, natural. Ese domingo tarde más bien fue necesario, por limpiar, o intentar, o pretender, un poquito el alma... y bueno, también los pulmones debido al humo tragado, o respirado, o inhalado, o aspirado, o succionado la noche anterior. La ley para cuando era?.

Sigo yendo a la playa más que en verano, al menos a esta que tan cerca sigue, quieta, de mi casa.

Así que con tanta arena, y con el permiso de Nuria. Este vídeo.



Y leo y expongo:

"Hablamos de procesos más que de resultados. De ir felices hacia la meta, de disfrutar del paisaje: de que el objetivo sea el viaje."
(Walter Riso. El camino de los sabios.)

Cuidaros y ser felices.






lunes, 16 de noviembre de 2009

Me dejo llevar por ese extraño impulso...


Que azul y cristalina era el agua, y que blanca la arena, y que grises y lisas las rocas, en esa cala de ensueño.

Recuerdo cuando estaba tumbado en la arena, y con el sombrero tapándome la cara de los rayos del sol. Para variar, me quedé traspuesto a los segundos de tumbarme, y para variar, me puse nervioso a los segundos de haberme quedado traspuesto.

Me incorporé con los codos y me quedé ni tumbado ni sentado, por lo que en un acto reflejo de protección sobre mis lumbares, opté por ponerme de pie. Y al hacerlo vi dos cosas claras... quizás me fijé más en una, pero la otra era clara también.

-Por un lado me di cuenta que en mi estado de letargo, y sin darme cuenta, se asentaron a nuestro lado un grupo de entorno a 9 chicas... o más bien súper chicas...
-Por el otro, hacía rato que había planeado una ruta de nado entre las rocas que teníamos frente a nosotros, y por donde precisamente vi nadar a un chico en ese instante.

Opté por no utilizar la famosa técnica del buitre, y me acerqué a la orilla justo hasta donde mis tobillos quedaban cubiertos por lo que a mi parecer, tras dormitar un rato bajo el sol... eran las gélidas aguas del Ártico.

Y en ese trocito de Ártico, esperé al nadador que había copiado mi pensamiento... pero no se lo eché en cara... y al parecer me intuyó, o me distinguió del resto, ya que al llegar a mi altura, me dijo directamente que si nadaba llevara gafas, porque habían unas cuantas medusas de esas que dan calambre, no de las que pican, de las que dan calambre...

Así que tras el interrogatorio deportivo que solo los sadomasoquistas sabemos hacernos, me quité el pantalón, me quedé en bañador, y cogí las gafas por si me daba un calambrazo. Que lo viera antes al menos...

La verdad es que de los 365 días que tiene el año, calculo que solo 2 días podría estar quieto sin más en la arena de la playa... viendo como el sol va despidiéndose sin más, y viendo como ese paraíso terrenal que teníamos a nuestro alcance, pasaba a ser oscuro sin más interacción, sin ser explorado ni fotografiado. Eso no se hace así.

Me bajé el bañador a mi gusto, y me tiré de cabeza mirando directamente al frente... y es que el nadador gaditano me metió el miedo en el cuerpo con los pequeños bichos gelatinosos eléctricos, y preferí si eso, mirar un poquito adelante.

Nadar es como volar, ingravidez y desplazamiento sin fricción... (bueno, si que la hay, pero menos). Y nadar en vacaciones, solo para desplazarte sin más, sin presión, solo por sentir el esfuerzo justo, es una de las cosas más grandes que existen.

Eres tu, el agua, y lo ajeno en su medio.

Llevaba como unos 25 minutos disfrutando del nado en solitario, y aún no me había cruzado con ninguna lámpara con luz, en cambio, si con infinidad de peces, que no me preguntéis porque, tienen tendencia a ir a los pies... y yo tengo un 47 de pie. En mi familia soy un tanto raro. El pie más cercano es un 43, y el más lejano un 13. Total, que al pararme a ver como los peces plateados hurgaban mis pies, me dio también por mirar la costa, y observar que tras el acantilado que tenía frente a la playa donde dormitaba hacía unos 35 minutos, se encontraba un micropuerto de pequeñas embarcaciones de pescadores locales, imagino.

Pero me quedé quieto, flotando y mirando, era increíblemente bonito, de postal, pero en secreto, mi secreto, como el anillo.

Así que puestos en faena, nadé de vuelta más rápido, y seguí sin ver ningún pequeño artefacto electrónico gelatinoso, pero si que tenía el miedo que me había metido el gaditano.

Salí del agua, llegué a por mi pantalón, y vi que las súper chicas me miraban, todas, y lo típico... ya no sabes donde mirar... y tus amigos/as duermen, así que generalmente se opta por hacerse el longui, ponerse el pantalón, y caminar lo mejor que sepas en dirección opuesta a las chicas, justo hacia donde habías pensado ir hace un rato en el agua, pero, arrepentido por no quedarte en la arena junto a las heroínas... hombres...

Cual Kunta Kinte, inicié mi marcha descalzo por las planas rocas hacia ese micropuerto que tanta gracia me había hecho, y del que un bonito reportaje quería hacer.

Y al llegar me senté, y me quedé quieto, sin más, observando lo que veía.

Había nadado de ida y de vuelta, había pasado vergüenza delante de un manojo de súper chicas, había caminado descalzo como Kunta Kinte por la arena y las rocas, había escalado 8 o 10 peñascos no muy difíciles, pero si lo suficientemente altos como para que se salten las lágrimas al golpear fuertemente el suelo con las tibias... Valió la pena. Sin duda.

Ese momento si era para quedarse quieto sin más, fotografiando, sin hablar, pero pestañear si... porque si no pican los ojos...

Y que bonito es recordar, y que encima sea gratis.

- Espiritualismo:


Llevo días sentado en el borde de la piscina valorando si es correcto. Incluso ahora, quizás forzado por la circunstancia de mi hombro, estiro durante unos 10 minutos... antes de lanzarme al agua.

Cuidaros y ser felices.




viernes, 13 de noviembre de 2009

Bernarda Angulo


Estoy triste, raro era el día de competición master en el que no me interesara por el resultado de esta campeona. Y estoy triste porque Bernarda Angulo ha fallecido a los 97 años.

Era el ejemplo más claro y evidente de que la edad es una cifra en el DNI, y que si, que tenemos achaques, y pasan los años, y no se rinde igual, y no se piensa igual, y la desgana aumenta, y todas las cosas que pasen por la cabeza de uno/a al pensar en competir, en entrenar, o en realizar esfuerzo físico en su forma más genérica... Pero al observar a esta impresionante mujer, y su tesón, y sus ganas de hacer, y sus ganas de competir, y de vivir... solo se forma una frase en mi mente... CON DOS "DESTOS"... Y OLÉ!!.

Aunque te de por mirar en las listas de inscritos en todas las competiciones de natación, ya no solo nacionales, si no a nivel mundial... no había otra como ella. Era única, por edad, por ganas, y por ser una excelente, incansable y simpatiquísima nadadora.

Joder... que pena me da escribirlo...

DESCANSA EN PAZ...

(Dejo este enlace publicado dos días antes de su fallecimiento, pero ojo, se salta la lágrimilla...)




- Y copio y pego una frase de Bernarda:

-"Me bañaba en la orillita de la playa. Veía a mis hijas nadar y me daban ganas de aprender. Lo conseguí con 47 años"

Cuidaros, ser felices, y que viendo esto... os surjan ganas de no parar, y de recordar algo tan épico y motivante.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Cambiar y desenfundar


- Cambiar:

Los días han disminuido en tamaño, incluso parece que la claridad es menos clara. Últimamente me ha dado por entrenar en la playa, y cuando digo en la playa, digo en la arena, alejado de la dura acera del paseo marítimo. Correr descalzo es la leche, y cuando lo hago recuerdo al mandingo Kunta Kinte, y la de kilómetros que se pegó descalzo, y que no tenía ni Asics gel Kayano, ni Mizunos Wave Precision, ni leches que ponerse... y pienso que menuda putada.

Si hago cuentas, quizás esté yendo más a la playa que en verano, y es que no nadar me ha dado tanto tiempo que estoy viendo más allá del agua, y mira tu por donde que me ha dado por la arena.

Y no tiene precio el entorno, es que no soy capaz de correr en una pista pendiente del crono a base de series, y me doy cuenta cuando corro por la arena, que se desconecta y se aprovecha mejor todo, como si el tiempo fuera mejor empleado.

Leí una vez un artículo en la revista "Men´s health", (Septiembre de 2009), que hablaba del ejercicio al aire libre, es decir, fuera del gimnasio, y no solo hablando de nadar, pedalear y correr, si no complementando el esfuerzo físico al medio natural. En el reportaje hubo una frase que me llamó la atención, y que en cierto modo describe lo que quizás muchos de nosotros pensamos de los crusanes cíclopes. Dice así:

- ¿Y si nuestro mundo bien engrasado de cinta andadora y elípticas, nos hubiera convertido en perros de exhibición que no saben cazar?. (Que cada uno/a saque su conclusión).

Y Repito. Al no poder nadar, me ha dado por ahí, por recordar viejos y duros entrenos militares, que al realizarlos, provocan en mis músculos una agujetas considerables que hacía tiempo no aparecían.

- Desenfundar:

La otra tarde al finalizar, me senté a estirar frente al espigón de Port Ginesta, estaba más solo que la una, y desde ese punto se divisan varias cosas:

1.- Una puesta de sol que te salta las lágrimas.
2.- Una linea de costa de unos 9 kilómetros sin nadie tumbado en la arena cual elefante marino.
3.- Unas olas en un punto concreto, donde si el día se porta bien, regala un buen rato a los Surfers locales.

Y precisamente en esa tarde entraban unas medio metro bastante decentes, por lo que entorno a unos 15 Surfers y 6 Longboarders, se dieron cita para aprovechar una buena sesión que apareció sin más. Y estirando mis doloridos y exhaustos músculos, comencé a recordar que yo soy propietario de una tabla mini malibú, y que desde hacía casi 2 años no sacaba de su funda... y pensé si ya era hora de desenfundarla. Y llegué a la conclusión de que si.

Y pensé que hay pendiente un viaje a Zarautz, y que muchas cosas deben reactivarse.




Y copio y pego:

La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir.
Enviar frase
Alphonse de Lamartine (1790-1869) Historiador, político y poeta francés.

Cuidaros y ser felices.



Travesía vuelta a nado a Formentera Respiralia 2017

He conseguido plaza para la edición de este año. Quiero comenzar resaltando este hecho debido a que las 240 inscripciones se agotaron en ...