jueves, 8 de enero de 2009

Un bonito despertar

Esperó hasta altas horas de la noche para asegurarse de que por fin, respiraba profundamente dormida.

Se levantó de la cama y fue hacia el cajón donde había dejado la cajita perfectamente envuelta y con el correspondiente lazo delatador sobre su contenido interior...

Se quitó las zapatillas y se puso unos calcetines de gruesa textura para amortiguar cualquier tipo de ínfimo ruido sordo, de esos que la despertaban tan rápidamente.

Inició su andadura a ciegas por la habitación, abrió la puerta de su habitación, y asomó la cabeza con la intención de percibir algo de visión, así como también el típico sonido de su respirar nocturno.

De lo primero, únicamente percibía una tenue luz naranja de las farolas de la calle filtrada entre las rendijas de las persianas. De lo segundo, y durante unos largos 2 o 3 minutos, no escuchaba ningún tipo de ruido, y en este caso, resultaba preocupante, ya que cuando ella dormía respiraba muy profundamente, y si no lo hacía, quería decir que ante el más mínimo movimiento, sería delatado...

Cuando todo el se encontraba justamente en el centro del pasillo, notaba la profundidad del mismo, ese oscuro y largo pasillo por el cual ya desde muy niño y durante el día, lo recorría arriba y abajo imaginándose de todo, desde el perseguidor más heroico, hasta el perseguido más heroico... Hecho que no ocurría durante la noche, ya que aquella oscuridad y profundidad superaban su heroicidad infantil, provocando en el un miedo insuperable que hacía se tapara con la manta hasta el último pelo de su cabeza creyéndose protegido...

Durante su espera y quietud casi reptílica, consiguió percibir el leve sonido de su respiración, eso quería decir que podía acceder a su habitación, con máxima cautela, pero si acceder y tratar de conseguir el objetivo.

Deambulando ligeramente por el interior de la habitación, y gracias a la tenue luz, percibía los dos cuerpos estirados, tapados y juntos sobre la cama, en otra situación sería una visión un tanto siniestra, pero dado que este no era ese caso, continuó sin dar más importancia hacia su mesita de noche.

Al intuirla cerca, ya que la mesita no se veía lo más mínimo, estiró un brazo suavemente para llegar a acariciar la madera y medir las distancias para así depositar sobre seguro la cajita, dejándola justo al alcance de su primera visión del despertar.

Lo hizo con una suavidad y precisión que le sorprendieron, imagino que debido a las ganas que tenía de poder darle esa sorpresa, y por ello consiguió depositar la cajita sin más problema.

Hizo el mismo camino hacia su habitación con una gran sonrisa en la cara, imaginándose el sentimiento de ella en su despertar y en su primera visión, ya que la conocía muy bien y casi sentía lo mismo que ella.

Cuando llegó a su habitación entornó la puerta con sigilo y fue directo a su cama...se tumbó, se tapó, pensó de todo un poco durante un rato no muy largo, y finalmente se durmió.

Al amanecer siguiente fue despertado por un abrazo y un beso.

Fue un bonito despertar.



Cuidaros y ser felices!!

Lo que no controlo.

Cuando las cosas aparecen sin querer, nada puedo hacer.  Como máximo, me ocupo de lo que puedo controlar y del resto, casi, por aprendi...