domingo, 27 de noviembre de 2016

Vivir sin redes sociales. Facebook, instagram, whatsapp.




Hace ahora unos meses que decidí eliminar definitivamente mis redes sociales. Eliminé definitivamente Facebook, que no es lo mismo que desactivar la cuenta. Eliminé todas mis fotografías (previamente las guardé) y eliminé mi cuenta de instagram. Eliminé la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp. 

Antes de hacerlo, lo compartí con mis amistades y conocidos, expresándoles mi voluntad y la motivación que me llevó a dicha "desconexión". La respuesta generalizada fue de sorpresa en negativo, es decir, plantearon mi decisión como si se tratase de un calentón aludiendo a que sería un acto pasajero. Decían que en un periodo corto de tiempo volvería, no entendiendo mi decisión de, simplemente, irme de las redes sociales.

Las conversaciones que mantuve reafirmaron mi decisión, ya que la reacción de muchas personas de mi entorno fue de negación al no poder plantear un presente sin formar parte de las diferentes redes sociales. Me di cuenta de lo muy adentro que se encuentran dentro de la sociedad, de la capacidad de calado en el ser humano que han tenido en este corto periodo de tiempo. A mi juicio, han calado perfectamente al instalarse dentro de las carencias personales e incluso afectivas que muchas personas padecen. Con esto no quiero decir que tod@s estemos carentes de dichos sentimientos, pero, en los tiempos que corren, en los que todo proceso se ha acelerado, las redes sociales cumplen perfectamente la función de crear amistades avatar, es decir, personas a las que no nos une ningún vínculo afectivo, pero sobre las cuales llegamos a tener una dependencia, creamos un referente inconscientemente, el cual nos lleva a, también, inconscientemente, tratar de reforzar nuestra autoestima y nuestras posibilidades de hacer las diferentes acciones que nos unen a esas amistades avatar. 

Debo decir que en este periodo de "desconexión", me siento más relajado. Sí, así es. Entono el mea culpa entonces ya que fui un usuario activo de Facebook, llegando a tener casi mil setecientos contactos, la mayoría de los cuales, por viajes, competiciones, etc, llegué a tener un contacto personal, sin más. Como anécdota, decir que dos días antes de cerrar la cuenta, publiqué en mi muro un texto en el que detallé la fecha en la que la eliminaría definitivamente, detallando que, quien quisiera, se pusiera en contacto conmigo a través de mensaje privado para así intercambiar números de teléfono o email para seguir en contacto de esa manera. Bien, como he dicho antes, tenía casi mil setecientos contactos. La publicación en mi muro tuvo más de cien me gusta y decenas de comentarios. Sólo cuatro personas me enviaron su número de teléfono. 

Me enviaron mensajes interesándose por mi estado anímico a pesar de haber escrito que me encontraba perfectamente bien. Me causaba risa ese interés hacia mi posible depresión. Simplemente me fui de una red social, nada más. Cero más.

Back to the essential. Es una frase que me dijo una buena amiga en respuesta a mi comentario sobre cerrar mis cuentas y me parece el comentario más acertado. Decidí bajarme de un tren que, a mi juicio y gusto, viaja demasiado rápido. Todo lo que acontece tiene una fecha de caducidad exageradamente corta, sobre información, súper información, súper egolatría. 

Más despacio, por favor. 

En el fondo me sabe mal haber "acabado" con esta sensación hacia las diferentes redes, ya que como tantas otras cosas en la vida, me han aportado cosas buenas y me ha mantenido en contacto con personas lejanas geográficamente y por ello se lo agradezco. Será que me estoy haciendo mayor aunque me note más en forma que cuando tenía veinte años. Pero sí es cierto que desde hace un tiempo valoro más mi tiempo, lo gestiono de otra manera y me preocupa mucho menos lo que hagan los demás. Mis personas favoritas están aquí y ahora y, las que están lejos, me llaman habitualmente, procuran quedar conmigo y se interesan por mi vida y yo por las de ell@s. Solemos hablar, solemos tomar café o cervezas, dependiendo de las horas que sean. Todo fluido, todo hablado. Es cierto que conozco a miles de personas, pero, dejo que las situaciones fluyan con naturalidad, sin forzar tener que saber de, sin forzar saber nada más que lo realmente interesante, no quiero saber nada más que lo esencial. Con esto, consigo vivir más tranquilo y, creedme, se vive más tranquilo sin redes sociales. 

Y como de hablar va la cosa, fue el motivo principal por el cual eliminé mi cuenta en WhatsApp. Posiblemente es la aplicación que más me estrés me ha aportado. Acabó por no valer salir de todos los grupos de los que formaba parte. Algunos, incluso, serios. Muchas personas no conciben, se han olvidado, contactar de otra manera. Se dilata en el tiempo una confirmación de lugar y hora para quedar y verse cuando, en una sola llamada, se gestiona a la perfección y con todo detalle, sobrando tiempo y ganando en tranquilidad. Desde que no tengo dicha aplicación, sigo quedando con mis amistades de igual manera, no estoy pendiente del teléfono, me dura la batería tres días. Vivo más tranquilo, lo suficiente como para después de mucho tiempo, volver a dedicar un rato a este blog que tantos buenos momentos me ha aportado. Retomaré la escritura en él.



Cuidaros y ser felices.


lunes, 13 de abril de 2015

Swim in Menorca 10km. (No podía faltar en mi blog)

Mientras viví en Menorca, así algo gordito, nadé la travesía organizada por Francisco Pons y Margarita Tita Llorens, por enumerar una pequeña gran parte del resto de personas que componen la Menorca Channel Swimming Association - www.menorcachannelswimming.com, los cuales, se dejaron la piel por hacer de ésta una gran travesía. Mis felicitaciones a tod@s y cada un@!. En modo alguno ha sido y es una travesía especial, primero porque la organizan buenos amig@s, segundo, porque se nada en mi isla, o dicho de otro modo, se nada en el paraíso, ya depende de la preferencia de cada un@.
Cada un@ hace los preparativos a su manera dentro del mismo patrón, aunque al ir en bañador bóxer, yo bien pocos.
Se trata de una travesía con una normativa específica, en la que se diferencia en la clasificación a l@s nadadores con neopreno y a l@s nadadores sin neopreno, una decisión más que justa, ya que como sabéis, la ayuda que aporta el neopreno en cuanto a flotabilidad y deslizamiento son más que evidentes. Se trata de una injusticia clasificar de la misma manera a estos tan diferentes dos grupos de nadadores. En cuanto a l@s nadadores que opten por nadar sin neopreno, se rigen tanto por la normativa FINA, como por la normativa de la Channel Swimming Association, es decir, únicamente pueden utilizar bañadores homologados por la normativa FINA acreditado con el sello correspondiente, o, en su defecto, con un bañador slip o bóxer. También, está prohibido el drafting, es decir, nadar a pies de otro nadador, ya que la ayuda que implica al nadador que va a pies, es algo bastante evidente. 
Como a much@s otr@s, los momentos previos a saltar al agua son muy íntimos y personales. Dentro de lo que puedo, me gusta centrarme y pensar en la prueba.
Bien, me lancé al agua con dos semanas de entrenamiento efectivo, y muchas semanas de nado sin efectividad (en plan palanganas o niño no te metas pa lo hondo), así que todo lo que pudiera ocurrir en el agua iba a ser una incógnita y decidí nadar en base a mis sensaciones y en base a la dosificación que una prueba de natación de 10km requiere. Cuando a las 08:30 horas, después de reencontrarme con muchísimas personas a las que aprecio enormemente, se dio el pistoletazo de salida y comencé a nadar de manera reservada, nadando largo oteando con la cabeza alta los grupos que se formaban ante mi. Pude ver que delante mío habrían unos 15 nadadores en total, así que me conformé con el ritmo a la espera de ver cómo reaccionaba mi cuerpo pasados unos minutos. Lo sorprendente, es que pasados esos minutos mi cuerpo me pedía más intensidad, con la confianza de saber que tenía reservas de energía y cartuchos en la recámara, así que apreté el ritmo después del primero de los tres avituallamientos, justo en el km 2,5. Comencé a enlazar con nadadores y a pasarlos, hasta que, para mi sorpresa y alegría, distinguí el bañador y el partícular nado de la gran Tita Llorenç y nadé fuerte hasta ponerme en paralelo a ella. No pude evitar sonreír al mirarla a la cara en cada respiración mientras nadábamos y pienso que ella hizo lo mismo. Una pasada. Seguimos nadando hasta encontrarnos de frente un banco de pelagias, es decir, unas medusas pequeñas de color lila y de tentáculos largos y bastante dolorosos al tacto, por lo que ante tal "percal", incluso paramos para buscar un hueco por donde pasar entre la multitud de medusas allí congregadas. Cuando nos decidimos a pasar, yo me llevé una medusa puesta en la axila, y Tita en la parte baja del cuello, o la parte alta del pecho, una de dos. Y así, con escozor, seguimos nuestro nado sin mirar atrás. Ni ganas.
Junto a la gran Tita Llorenç, que ostenta el tercer mejor registro en el cruce al Canal de Menorca, y lucha por conseguir el cruce del canal de Ibiza - Mallorca. 83km. Ánimo!
Fue en ese momento cuando noté que unas manos tocaban mis pies. Entonces recordé la normativa y comencé a nadar espalda mirando a ver quien o qué era. Y ahí estaba, un nadador con barba, sin neopreno, enorme, nadando a mis pies. No sé cuanto rato llevaría ahí, pero dudo que poco. Lo miré y me miró y me dijo si me había picado alguna medusa y le dije que no podía ir a pies y ya no hablamos más y seguí nadando.
Transcurridos bastantes metros, mi cuerpo seguía pidiéndome más intensidad, así que decidí gastar uno de mis cartuchos, y de ese modo tratar de dar alcance a dos nadadores que tenía delante mío desde hacía rato. Los alcancé y pasé justo antes del km5, llegando con uno de ellos (se me pegó con velcro y posteriormente llegó en el puesto núm. 7) al avituallamiento y dejando descolgado al otro. Cuando paré junto al velero que hacía las veces de barra de bar, paré a comerme medio plátano y beberme un vaso de isotónico, entonces vi que Tita se quedó algo rezagada y decidí reprender el nado para tratar de dar caza de nuevo al nadador que hacía poco se me pegó con velcro y que aprovechó uno de mis tragos para marcarse un sprint y dejarme solo. Imagino que lo hizo sin "resquemor", pero ahí me dejo. Pues no tuve manera de darle alcance, imagino que el chico gastó uno de sus cartuchos de mayor calibre, porque la distancia que me sacó fue insalvable y decidí no arriesgarme más y dosificar la energía, ya que si mis cálculos no fallaban, aún quedaban 4km de travesía.
Relajé un poco el nado para dosificar un poco la sensación de quemazón que comenzaba a aparecer en hombros y pecho y dorsales y tríceps y gemelos, aunque seguía nadando fuerte. Miré atrás y vi de nuevo al nadador con barba a pies y quise pensar que se equivocaba sin querer, y también vi que Tita se acercaba y decidí reagrupar y tratar de acabar en compañía, ya que los ritmos de nado de Tita son altos y constantes y era una garantía de buen hacer acabar con ella esta travesía. Tita me alcanzó y de nuevo nadamos en paralelo y de nuevo noté las manos del nadador tocando mis pies. Comencé a enfadarme, la verdad, y no soy de enfadarme. Volvió a tocar mis pies y di un batido fuerte de piernas para avisar de que por favor se quitara de ahí, o, como mínimo, que dejara de tocarme los pies. Fue entonces cuando una lancha de la organización "se nos echó encima", imagino para dar un toque, tanto al nadador de barba que iba a mis pies, como al nadador que iba a pies de Tita. Lo cierto es que momentáneamente dejó de tocarme los pies y noté como Tita dio un cambio de ritmo y la seguí, gastando otro cartucho, el que a la postre era mi último cartucho después del avituallamiento del km7,5. Fue en esos momentos de travesía cuando noté la falta de metros y la falta de fondo para aguantar los envites finales de una travesía de estas características, así que irremediablemente, no me quedó más remedio que ver como Tita se iba yendo poco a poco sin que yo, por más que lo intentara, sacara más fuerzas de mi cuerpo. Más no me puedo pedir.
Tramo final de la travesía, notando la falta de metros de entrenamiento, aguantando. Qué remedio.
Así que, viendo como Tita se iba, y súper contento por ella, todo hay que decirlo, me quedé nadando en modo arrastrado con el barbas a pies. Me paré y lo miré y le dije que iba "petado", así como para dar "lástima" y de ese modo nadar en paralelo juntos, cosa que en principio hizo y vi por primera vez que el chaval daba unas brazadas larguísimas nadando súper fluido, es decir, fresco como una rosa con gomitas agua vaporizada. Qué a gusto se nada a pies. Al poco, el barbas me cascó un cambio de ritmo y no lo pude seguir. Se me quedó el cuerpo así como desconsolado, como si te dejara la novia, con impotencia, porque intentar, yo intenté seguirlo, pero no tuve manera.
Me decidí entonces a dejarme llevar, nadé de espalda mirando atrás para controlar quien nadaba cerca y no vi a nadie, ya que en el cambio de ritmo de Tita el nadador que iba a sus pies se las vería canutas y se quedó rezagado sin poder seguirnos. Y así, nadando en modo avión, encaré el tramo final en Cala Santandria y llegué a meta en el puesto núm 10 (sin neopreno) viendo una multitud de gente aplaudiendo y dejándome coronar finalmente por el niño de la foto. 
Me parece una fotografía realmente bonita. Gracias a Cesar González del Pino.
Después, vino un tremendo abrazo con Tita, con la que me habría encantado llegar a meta, pero aún no puedo pedirme más de lo que di, por más que lo intenté. Ya habrán más.
La gran Tita Llorenç. Qué capacidad de sacrificio y entrenamiento tiene esta mujer. Muy fan!.
Han sido dos días de reencuentros y encuentros y muchas risas, cosas que al fin y al cabo son las que realmente suman y motivan para seguir nadando y viajando. Muy feliz y satisfecho con mi capacidad de sacrifico en el agua, esa que casi tenía olvidada y con la que me ha encantado verme. Esperanzado por mi estado de forma al preparar esta travesía de forma efectiva en dos semanas. Con ganas de seguir nadando sin parar y así encarar con garantías el gran objetivo del 2015. Un abrazo y un beso a tod@s. Seguimos!
Pd: dejo alguna fotografía del excelente reportaje de l@s fotógraf@s de Fotoborn.







Un trabajo espectacular!

lunes, 8 de diciembre de 2014

Stereophonics. Violins and Tambourines.



No se me olvida que tengo blog, sólo que no he sabido como organizar tanto por escribir. A ver si con mi vuelta a Barcelona lo activo un poco. Saludos.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Coldplay, Magic.

Aquí están de nuevo, casualmente, siempre, en momentos clave de mi vida.

Quien me conoce un poco es sabedor/a de mi devoción hacia ellos. Se adelantan con este tema y vuelven con el disco completo el próximo 19 de mayo.

Se os echaba de menos.




domingo, 2 de marzo de 2014

Si nunca fallas


Si nunca fallas, entonces tus metas no son suficientemente ambiciosas. La comodidad es un estado del ser en donde encontrar descanso y renacer por un corto periodo de tiempo; es un sitio inhóspito y deprimente donde permanecer.

Si no te desafías a ti mismo a menudo, tus habilidades y tu efectividad se estancarán y se volverán débiles.

La razón por la que la vida puede ser tan gratificante, es precisamente porque puede ser tan difícil.

Cuando tus esfuerzos se encuentran con el fracaso, sabes que estás en algo; porque en el otro lado del fracaso hay un logro real, sustancial, que no llega fácilmente.

Tu intento de fracaso es simplemente la evidencia de que estás alcanzando lo superior, y lo superior es siempre la mejor dirección en la que viajar.

lunes, 6 de enero de 2014

6 de enero.


Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan.

Antoine De Saint Exupery

jueves, 19 de diciembre de 2013

Al final, siempre sale el Sol.


Una faringitis aguda ha boicoteado mis planes de esta semana, entre los que estaba nadar las 100 series de 100 metros en la piscina de 50 metros descubierta del Club Natació L´Hospitalet, y una cena de empresa que prometía un buen largo rato entre amigos. Tampoco voy a hacer un drama, pues si no se puede, no se puede. Las causas de fuerza mayor son inquebrantables y esta es una y debo aceptarla y así con todas las que vengan. 

Encontrándome en ésta situación inamovible he retomado quehaceres que tenía un tanto olvidados, y aunque ninguno de ellos son nada del otro mundo, pues son el cine y la literatura, a veces la "obsesión"/ afición deportiva eclipsa de tal modo a éstas, que cuando te reencuentras con ellas, con las aficiones olvidadas, te das cuenta que es una pena y que les tienes un especial cariño. No es que sea un aficionado extremo del cine o la literatura, pero creo en el trabajo ajeno y le tengo respeto, así que dentro de la lógica en cuanto a precio de compra y anteponiendo mis posibilidades económicas, he agrupado un buen número de buenos dvd´s y también de libros. También de cd´s, pero no viene al caso.

Mi abanico es bastante amplio, y no voy a decir que no me gustan ciertas súper producciones cinematográficas con súper héroe de por medio. Por qué no me iban a gustar?, pienso que, hasta cierto punto, siempre se puede sacar algo positivo de ciertas súper producciones a parte de unos grandes efectos especiales. Doy mucha importancia a la transmisión de valores en toda obra que lea o vea, por muy exagerada que sea la forma en que se transmitan, si son buenos, bienvenidos son, y si vienen de la mano de un súper hombre con capa de color rojo, pues me los guardo en secreto y listo. (aunque ahora ya no sea tan en secreto).

Podría sacarlos también de la obra literaria de Primo Levi, de J. D. Salinger y de Julio Cortazar y de Cormac McCarthy, de Albert Espinosa y de Albert Sánchez Piñol y de Carlos Ruiz Zafón y de Pablo Neruda, de Rudyard Kipling y del director Roman Polanski y su magnífica "El pianista" y de Francis Ford y Sofía Coppola y podría sacarlos también de Benjamin Button (De ésta última un sin fin). Qué más dá de donde provengan.

Hay cientos de opciones positivas en las que fijarse, basarse y porqué no, seguir. La lectura y el cine, entre otras cosas varias como la educación y la formación, (no mezclemos) refuerzan las ideas personales sobre las cosas, sobre los sucesos que nos rodean. Los valores, los ideales, deberían primar sobre los intereses y la codicia, esto último tan representado a diario varias veces en cada retransmisión de las noticias. Acaban envenenando la mente al escuchar tanto desastre político, tanta codicia, tanta ansia de poder, tanta estrategia, tanta mentira. Tanta guerra. La realidad es que cuesta bastante encontrar noticias de ámbito político que repercutan en un beneficio social y no en una fractura.

Personas que hacen suyas sin merecerlas éstas dos premisas, las codician, la necesitan vender cuando están en el poder y, una vez lo tienen, utilizan estrategias para mantenerse en él mintiendo, claro.

En el fondo, cual niño, me gustaría que apareciera alguien con capa de color rojo, pero como no va a ser posible, seguiré formando mi propia idea de las cosas (olvidándome de capas y héroes, no volvamos a mezclar) y trataré de evadirme de nuevo de toda esta casta que nos "gobierna", tratando de ser feliz y de hacer feliz a pesar de los apretones de tuercas. Seguiré trabajando a mi nivel, aportando mi granito de arena para así tratar que todo funcione un poco mejor. Con valores e ideales o lo que más se les parezca y sean verdaderos.

Y como digo, al final, siempre sale el Sol, y volveré a salir y a entrenar y a escuchar de pasada todas las malas noticias, las cuales no mezclaré con las que sí son buenas.

Cuidaros y ser felices.

domingo, 21 de abril de 2013

La soledad del nadador que los recuerdos consuela.

Esta es una noche de esas en las que el insomnio acompaña, no por nervios, que también, sino por el turno de trabajo que afecta directamente a mi bio ritmo. Vivir "al revés" es complicado sobre todo para quien me padece, pues como ahora, cuando debería de estar durmiendo, (o de fiesta, depende de cómo se mire) me encuentro completamente despejado escribiendo estas líneas. Uno se acostumbra a esta soledad nocturna en mis "días" de fiesta, viendo con cariño como mis seres queridos descansan para iniciar el día al alba, justo cuando yo comienzo a descansar. Es en este momento, en esta "soledad", cuando me vienen a la cabeza las horas de entrenamiento a solas, únicamente acompañado por mis recuerdos y, en ocasiones, (cuando no soporto dar más virajes en la piscina y necesito airear la mente) acompañado por buena música cuando corro por montaña. El día 4 de mayo se acerca y no me veo con mente para nadar los 5km de la Tuna Race. A día de hoy no me veo y espero que se pase, pero no consigo alcanzar la introspección que necesito para nadar con cara y ojos. Lo fácil es nadar y cumplir, clavar cronos, realizar todos los metros, ducharte e irte a casa. Lo fácil es eso pero a mi no me vale. Soy un nadador amateur que lleva nadados muchos años, no siempre en competición, pero si unos cuantos haciéndolo. Es por ello que la búsqueda de un buen mordisco al cronómetro ya no me compensa aunque me guste conseguirlo. Llevo semanas nadando bien, con mejores cronos y buenas sensaciones de nado, trabajando la nueva técnica que mi entrenador Kiko Hervás ha trabajado conmigo desde el borde de la piscina. Nadando cada día, siempre que el trabajo y la vida me lo han permitido. Hasta ahí todo perfecto, todo mejor que en años anteriores, pero está fallando el principal músculo, el que gobierna al resto. Y creo que sé por qué es. 

Por suerte, aunque con algo de valentía, ya me puedo meter en el mediterráneo. Tal cual como en la foto, así en soledad...

La "soledad" del nadador se muestra en mi caso de forma bastante cruel. Me está costando mucho trabajo mental afrontar día tras día de entrenamiento a solas, con mi material de natación y mi botella de isotónico como únicos acompañantes. Pienso que bastante he aguantado el castigo de la "soledad" acuática, sobre todo estando ya en el mes de abril. Así que ahora más que nunca vienen a mi mente esos grandiosos días de entrenamientos y competiciones y viajes en autobús junto a mis ex-compañeros del Club natació 81. Grandes como Marcel Girona, Raul Llamazares, Juan Martín Ruiz, Damián Ortiz, y un largo etcétera, con los que compartí tantas tardes de entrenamientos y risas en la piscina descubierta de "Can Sellarés". 

Aquí en un torneo de 24h de natación en la piscina de "Can Sellarés", allá por el año 1991. No recuerdo que prueba nadaba, pero si recuerdo que esa noche no dormí y que nade un desastre de prueba. (Éramos muchos niños juntos, qué esperaban).

Todos nosotros éramos felices haciendo lo que hacíamos, niños que pasaron a ser chavales, orquestados por entrenadores del calibre de Toni y Elena. Salir corriendo del colegio para llegar rápido a la piscina y comenzar a nadar y terminar y comenzar la sesión de waterpolo. Éramos un equipo de niños felices.
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Aquí mis inicios en aguas abiertas, año 2003 en Cala Ginesta junto a Emili Llopart, Oscar, Rubén, Carles Paredes, David Cervera, Carles Vendrell, Rosa Meca, Jose Juaquín. (Me emociona ver esta foto. Qué recuerdos)


También recuerdo mis inicios triatléticos allá por el año 2003. Ese año conocí a Richard Calle. Es mi referente y mi hermano y mi amigo. Es un grande que camina entre reyes sin cambiar su forma de ser, un veterano que compite con la ilusión de un novato. Es Richard.
Ese año debuté con el club "Gavà Triatló" en el triatló de Barcelona, junto a Emili Llopart, Rosa Meca, Armando, Pablo Trujillo, Oscar Cecilia, Carles Vendrell... todos nosotros a cargo del gran Carles Paredes. Él fue quien un día se fijó en mi durante un entrenamiento, y me ofreció la posibilidad del triatlón. Él fue quien me hizo volver a sentir el sabor de la competición, quien mejoró y recuperó mi técnica perdida después de estar "parado" tres largos años, quien corría junto a mi en esas interminables series de mil metros en "l´estadi de la bóbila" y quien me hizo apretar los dientes como nadie, nadando. Hizo creer en mis posibilidades deportivas las cuales había perdido, y aquí seguimos diez años después. Muchas gracias Carles. 
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Triatló de Sitges 2009, amateurmente hablando, fue redondo.

Mi último club fue el "Prat Triatló", equipo formado por grandes en varias disciplinas. Remarcaré, de entre otros, el que para mi es el estandarte del triatlón nacional, quien hace de este deporte su vida, tal cual como Bodhi hacía con el surf, y no es otro que Victor Dobaño. También, el incombustible y sabio Julio Cardo. Gran nadador, gran triatleta de larga distancia y mejor persona. Carlos López, Sergio García, Antolí Fauria, Alberto Gómez, David Santfeliu... Como triatleta del Prat, estuve un año a cargo de Iván Muñoz Tevar, entrenando sus entrenamientos genéricos para el club, y acompañando en entrenamientos a Richard. Así, de se modo, avancé de una forma notable en mi rendimiento. Iván es una gran persona y uno de los mejores entrenadores y profesionales que he tenido. Sin duda.
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Aquí en la platja de la Mar bella,  un buen entreno y muchas risas junto a Sergio García, Jordi Sarrà y una nadadora bastante buena y de la cual no recuerdo el nombre.

Llevo unos días algo pesimista, lo reconozco. Tengo a mi mujer frita. (Gracias por aguantarme bonita) Pero leyendo lo que arriba acabo de escribir y viendo fotografías como la de arriba, se me va un poco la ñoñería. He de ser paciente, pues lo que sucede es que soy muy de Mar y Sol y verano y sus horas de luz. De amig@s y vivencias. (Nada raro ni especial, lo sé) Son cosas que echo mucho de menos tras el letargo del invierno. Quizás ahora, con la impaciencia de ver como se acerca la nueva estación y, encima, con la sangre alterada por la primavera y durmiendo por el día y viviendo por la noche, toda sensación de soledad deportiva se multiplica. Debo luchar contra esta sensación y centrar la mente y buscar la plena consciencia y la introspección que tanto nos ayuda a conocernos en situaciones difíciles a los fondistas. Buscar el equilibrio y las ganas. Así que seguimos.

lunes, 15 de octubre de 2012

Todo lo que sucedió y lo que puede que suceda. (va una "tochana")

                                 

Se me había olvidado que tengo un blog en el que de vez en cuando escribía. Pudiera ser también que el propio círculo vicioso en el que lo había envuelto comenzara a no gustarme, pues hablar siempre de lo mismo me aburre. Como a todo/as imagino.

Han sucedido muchas cosas desde la última vez, desde mi crítica constructiva hasta el día de hoy. En muchos aspectos. Pensé incluso en dejar de nadar en aguas abiertas, no por gusto, sino por necesidad. Quien me vaya siguiendo en Facebook, sabrá más o menos lo acontecido días después de la TunaRace, cuando nadé los 11km de Marnatón (Tossa de Mar - Sant Feliu de Guixols). Fue un buen susto, a quien voy a engañar. Pero, por un suceso que aún es difícil de determinar con exactitud, pues hay varias versiones de lo que en mis ojos pudiera haber ocurrido, dejé de poder abrirlos en plena travesía. No podía hacerlo, pues si lo hacía la luz me cegaba y me producía dolor.

Llevaba unos metros enfadado con mis dos compañeros de travesía, pues tenía la certeza que andaban perdidos con sus cambios de rumbo constantes. La realidad era bien distinta, pues yo había perdido bastante nitided en mi visión, por lo que sin darme cuenta, imagino por la adrenalina de la competición, perdía el rumbo teniendo que reengancharme con ellos una y otra vez. Me daba cuenta del hecho, pero no del por qué. Tengo la fortuna de no ponerme nervioso ante situaciones de alto estrés, todo lo contrario a cuando he de posicionarme ante situaciones simples como pueda ser hablar en público, por ejemplo. No fui consciente del momento hasta que paré y me quité las gafas. Toqué con los dedos mis ojos y comprobé que los tenía hinchados, como bolsas. Apenas podía abrirlos y cuando lo conseguía apenas veía nada, todo era raro y molesto. Era una mar borrosa y una luz blanca difuminada en la que se entreveían formas.

Cuando ya me rendí alcé la mano y en seguida se personó un Kayaquista junto a mi. Cuando le expliqué y me vio comenzó a tocar el silbato para que así llegará una embarcación a mi altura y de ese modo poder sacarme de ese juego de luces y sombras en movimiento. La embarcación llegó momentos después, me agarraron de las axilas, me subieron a bordo, comenzaron a rociarme los ojos con lo que parecía ser suero fisiológico, pero no me aliviaba. Y llegamos a costa y me bajaron de la embarcación y pisé la arena y noté manos que me guiaban pero ya no podía ni entre abrir los ojos. No vi la meta ni a las personas que me preguntaban por cómo me encontraba. Me escocían los ojos a rabiar. Di las gracias que pude y fui trasladado en ambulancia al hospital, (en bañador slip, nada más) en donde me hicieron la primera e insuficiente cura y para casa gracias a mi familia de se desvivió por personarse en Sant Feliu lo antes posible. No me cansaré de agradecer a Ingrid y a Ferrán y David campá y Luis y largo etc... por la atención que recibí. Anímica y logística. GRACIAS.

En resumidas cuentas eso fue lo que me sucedió, y, en resumidas cuentas, a día de hoy, aún estoy en tratamiento y aún no he recuperado toda la visión de la que antes gozaba.

Cuando me "recuperé" de la lesión ocular volví a nadar una travesía de 6km. No hablaré de ella ni de los organizadores, pues no quiero darles publicidad. Ni buena ni mala. Nadé los 5,7km de nedaelmon. (nedaMarcelona) Comencé una nueva etapa de entrenamientos junto a Kiko Hervás, notando un cambio evidente en los volúmenes de entrenamiento así como en las presenciales con él. Sin quererlo se entrega un punto por encima del rendimiento habitual, y junto con la motivación de conseguir el objetivo del año 2013, se han cumplido los entrenamientos a raja tabla.

Nadé varias travesías más, resaltando la Marnatón de Cadaqués de 6,5km. Un espectáculo deportivo en el que nos unimos lo/as nadadore/as amateurs junto a lo/as nadadore/as profesionales. Nadé los 10km que separan Sitges de Castelldefels, organizado de nuevo por Marnatón, travesía en la cual mi cuerpo dijo basta. Semanas de gran volumen de entrenamiento más las travesías descritas, más trabajo, más vida. Inevitablemente se llega a un punto de inflexión en el que valorar los pros y los contras.

Sin ir más lejos, este fin de semana debería haber asistido a la última travesía de la temporada. Una de las mejores por organización y ambiente. Hablo de Radikal Swim. En la mañana de la prueba cuando sonó el despertador vi claro que no podía ir a nadar. Me sentía agotado física y mentalmente tras unas semanas duras de trabajo y, volúmenes de natación muy elevados. Apagué el despertador y me di la vuelta para seguir durmiendo y descansando, lo encesitaba más que ninguna otra cosa y eso pienso hacer de aquí a 3 semanas. Descanso y desconexión.

Se prevé un año duro de natación "amateurmente" hablando, siempre y cuando los ojos me lo permitan, pues está claro que si mis ojos van a resultar dañados por nadar en aguas abiertas, sea por el motivo que sea, priorizando a cualquier objetivo deportivo, evidentemente, dejaré de nadar.

Cuidaros y ser felices y perdón por la "tochana".

martes, 8 de mayo de 2012

Tuna Race. Impresiones y crítica. (Constructiva)


"En el mundo de la natación en aguas abiertas, a mi juicio, o por puro respeto por los demás nadador@s, hay normas que no están escritas que deben cumplirse". 

Trataré de ser lo más crítico de la forma más justa posible. 

Esta travesía constaba en nadar desde las piscifactorías situadas a unos cinco kilómetros de la costa, hasta la misma costa. Para ello, nos trasladaron en catamarán hasta ellas, y una vez allí, podíamos lanzarnos dentro de las jaulas repletas de atunes rojos. Daba algo de impresión, pues atunes, los había realmente grandes. Una vez "calentado" dentro de la jaula, se salía a Mar abierto y nos aproximamos a la salida justo detrás de una cinta que unieron entre dos zodiac. Delante de mi el gran Kiko Hervás, justo a mi lado Teresa Planas y Elisabet Arribas. Fue entonces cuando vi claro el ritmo que iba a llevar, pues hasta entonces no me había situado en carrera. Se dio la salida y la espuma y los golpes duraron un instante, nada más. 

La travesía fue tan espectacular como peligrosa, y explicaré por qué. 

La Mar presentaba un estado de viento y oleaje en contra. Olas discontinuas y rotas acompañadas de espuma blanca. Una montaña rusa incesante, perpetua. Era casi imposible aplicar la técnica de natación tantas horas entrenada en piscina. Ante esta situación, no había otro remedio que aumentar la cadencia de brazada, y no dejar de estar atento a la próxima serie de olas, ya que sin remedio, estas te arroyaban y debías de atravesar su pared como si en la orilla te encontraras y saltaras de cabeza dentro. A su vez, debías obligadamente o constantemente tener fija aquella referencia que se encontraba en forma de montaña unos cuantos kilómetros más allá. Era muy difícil nadar y orientarse. Era difícil avanzar. Mientras nadaba pensaba en las personas que no estuvieran acostumbradas a situaciones así, y no hablo de la fortaleza física, hablo de la solidez mental que requiere encontrarse en una situación como esa. Un medio acuático que se mostraba hostil, sin NINGUNA referencia cercana, pues si alguien vio una boya de las que nos hablaron en el briefing, que me lo diga y yo rectifico. Tampoco vi ni un kayac en ningún momento de mi travesía. 

Quizás muy vinculado al mundo de Salvamento Marítimo, de forma obligada debo decir que la seguridad en unas condiciones así, debería de haber sido mucho más notoria, más evidente, más visible. También, cabe decir que cuando un grupo de tres nadadores se para un instante para situarse, y uno de ellos grita: "¡¡pero para donde estamos yendo!!", es que pienso y creo, firmemente, que algo falla. Independientemente del trato recibido por los organizadores, el cual fue cuanto menos excepcional, esto que he relatado con la mejor de las intenciones, debería de examinarse en próximas ediciones. Por suerte tod@s los que tomamos la salida llegamos a costa, o nadando o en zodiac, pero en la inmensidad de Mar que suponen cinco kilómetros en línea recta, no quiero pensar en cualquier tipo de asistencia que requiriera una búsqueda y asistencia rápida al/la nadad@r. Recuerdo la copa del mundo del año 2009 en Abudhabi, donde Fran Crippen, excelente nadador americano, falleció por un golpe de calor y pese a la tremenda organización, tanto de seguimiento en el agua, como exterior, tan sólo se dieron cuenta en la llegada de que él no había llegado. Los buzos lo encontraron dos horas después sin vida.

Con esto, sólo pretendo dar un toque de atención, pues toda la ilusión que organizador@s y nadador@s ponemos en estos eventos, se merecen una seguridad acorde. No es fácil, pero es necesario y lo merece, pues nadie puede negar que las travesías en Mar abierto son algo peligroso y de gran responsabilidad.

Por otro lado, puedo decir que mi travesía fue redonda, independientemente de los momentos en los que dando cuatro brazadas de braza, me dije: "¿donde están las boyas?", (no vi ninguna, repito) mi ritmo de nado fue mejor de lo esperado, iba cómodo. Fueron escasos los momentos de incertidumbre los que viví cuando rodeábamos las piscifactorias y, en los que por error mío, creo, me desvié bastante de la trayectoria del grupo de cabeza llevándome conmigo a Elisabet. Una vez retomado el rumbo me dio la impresión de no haber perdido ningún puesto, y, en todo caso, creo que gané bastantes. Así que una vez encarada la costa y difícilmente visualizado el punto de referencia, subí dos puntos el ritmo de nado, pues tengo la fortuna o la práctica de manejarme bien con aguas "estúpidas". Me llevé conmigo a dos nadadores, uno a pies más de cuatro kilómetros, y el otro a mi lado. Al primero de ellos va dirigida la norma no escrita que describo al inicio de la entrada, pues no es justo que después de haber tenido durante la travesía un "gps gratuito", (mis pies) un "rompe olas gratuito", (mi cuerpo) a escasos metros del arco de llegada, y descansado por el esfuerzo ahorrado al ir a pies, "meta un palo" y deje atrás a quien más cansado por el esfuerzo, le ha llevado gratuitamente, a pies, toda una travesía. Puede ser legítimo, pero no es ético. Para nada lo es.

Llegado el último tramo de travesía, el contraste de la Mar era brutal, pues se tornó un plato casi en el último kilómetro. En ese último tramo apreté otro punto el ritmo, nadaba con la energía que el último cartucho me permitía, viendo como irremediablemente, "el del palo", se marchaba sin poder acercarme.  Pese a todo, podía nadar largo con codo alto y patada amplia. Ahí me di cuenta también que el otro nadador no iba a disputar el puesto, se limitó a nadar a mi lado un poco por detrás, por lo que he de agradecerle la compañía durante la travesía, y así lo hicimos al llegar a meta, fundiéndonos en un abrazo al traspasar la línea. Anotar que llegamos cuatro nadadores en el transcurso de cuatro segundos. 

Para finalizar, decir que estoy muy contento con mi resultado, mucho. Ha sido una buena experiencia, y una gran lección de humildad la que nos dio la Mar ese día. Respeto máximo siempre hacia ella.

Pd: siento si he sido demasiado crítico, o directo. Todo lo escrito es con la máxima intención de construir, y yo seré el primero en nadar en su próxima edición, pero me parece justo y necesario enumerar mejoras en este caso concreto para próximas ediciones. 

"En cuanto a seguridad en la Mar, mucha es poca, y poca es nada".

lunes, 30 de abril de 2012

Ibiza ultra team. Sensaciones.

He aprendido varias cosas en la travesía Ibiza ultra team. La principal, es no faltar al respeto a ninguna distancia a cubrir. Y esta no es menos. Nadar 10km en aguas abiertas comienza a ser como algo habitual, habida cuenta que este fin de semana nadé mi cuarto diez mil (más concretamente, fueron 11,4km). Hay muchos condicionantes que valorar antes y durante la prueba, por lo que en esta, mi actitud fue la de verlas venir desde antes de saltar al agua. Había nadadores de toda españa, C.N Metropole, C.N Mataró, Club Natació Eivissa, C.N Mediterrani, etcétera, y lo eran no sólo en nombre y club, también lo eran en ese momento en el que miras a quienes van a nadar "contra" ti, y te dices a ti mismo que "estos tienen que tirar muy fuerte".

Los primeros metros de la salida los tomé con relativa calma, nadando más con la cabeza sobre el agua, que por debajo, con la intención de controlar un poco la formación de un grupo interesante al que unirse. Los primeros km son de búsqueda de sensación para así saber cómo afrontar los últimos km. Así lo hice hasta que, junto con Elisabet, comenzamos a nadar a nuestro ritmo, fuerte y constante y dosificado, teniendo al grupo de cabeza que constaba de unos siete integrantes, unos metros por delante.

Más adelante, Kiko Hervás hacía su entrenamiento particular.

Comencé a aprender entonces, que no puedo permitirme permanecer nadando en la misma formación una vez que, durante cuatro o cinco brazadas,  varias veces, mi compañero/a de travesía rociara mi boca con agua salada. No puedo empecinarme en seguir dando brazadas por no perder un segundo en prevenir. Sólo cuando comencé a notar que mi deshidratación se aceleraba, (pues notaba mi lengua como un filete de bacalao) aprendí que seguir así no era bueno, que debía de haberlo hecho antes, y me dejé caer y cambié de lado en la "formación". Comencé a notar muchísima sed, y temí por momentos venirme abajo por la deshidratación (estamos hablando de entre el km5 y el km7). Así pues, en el avituallamiento del km7 paré y "del tirón" me bebí 3 vasos llenos de isotónico y me comí tres trozos de platano y de golpe fui otra persona. Para bien. Y mejor que sucediera esto en mi cuerpo, pues fue a partir de ahí cuando el ritmo estable, constante, fuerte, pasó a ser un tanto agónico. Los cambios de ritmo comenzaron a sucederse, pues todos/a nos habiamos guardado un cartucho para el final. Había momentos en los que incluso me daba pena, pues la unión y compañerismo durante todos los km anteriores, parecían haber desaparecido. Hubo "ataques" por parte de todos/a y no deja de resultarme curioso controlar, así, con "el rabillo del ojo", a quien nada a tu lado o un poco detrás, hasta que comienzas a ver más espuma de lo habitual, y toca apretar mucho.

Así hasta la meta. Esa tónica, sin parar. Entramos a meta en fila, y una vez superada nos abrazamos, pues se hizo un muy buen trabajo y esa fue nuestra recompensa.

Nos hemos reencontrado grandes amigos, hemos reído y vivido mucho, y he conocido a personas muy importantes. Seguimos.

Pd: Independientemente de las sensaciones de carrera, el recorrido de la travesía es espectacular. Agua cristalina, fondos azules, limpios, praderas de Posidonia bailando a ritmo de la marea, peces, acantilados y sus torreones. Precioso. Pero, como crítica constructiva, no tan precioso es tener que parar para saber hacia donde ir, una y otra vez, y llegar a preguntarnos en mitad del agua, ¿pero, para donde es?. No es la primera travesía en la que en algún momento se tiene esa sensación y, es que pienso, que colocar boyas cada 500 metros, independientemente de los kayac, es demasiado alejado. Dependiendo de las condiciones marítimas, tener esa referencia es algo testimonial. Colgaré fotos.

Cuidaros y ser felices.



viernes, 13 de abril de 2012

Fathoms left to fall.


Buen surf en los confines del mundo. Preciosas imágenes en una edición de vídeo magistral. Preciosa canción de Ben Howard. Qué bien cuando se encuentran vídeos así. (a partir del minuto 03:10, es sublime).

domingo, 15 de enero de 2012

Biggest teahupoo ever.

Sólo unos pocos son capaces de cabalgar semejante cantidad de agua. Qué gran belleza, y qué poco resultamos ser en comparación con la inmensidad del Mar.

Check out Mpora Gear

lunes, 12 de diciembre de 2011

Reencuentro con el mar.


Reencuentro con el mar un 11 de diciembre. Hago de "liebre" para Mar e Ingrid, y nado junto a Teresa Planas. Todo un fin de semana de reencuentros y risas. Que no falten.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Fiji.

No sé cuantas veces le he dado al play para verlo. Pantalla completa y volumen alto.

Qué vídeo tan impresionante...