viernes, 5 de mayo de 2017

Travesía vuelta a nado a Formentera Respiralia 2017

He conseguido plaza para la edición de este año. Quiero comenzar resaltando este hecho debido a que las 240 inscripciones se agotaron en 10 minutos. No me extraña.

La cuestión es que se trata de una travesía muy especial. La más especial. En mi caso, desde que nadé en la edición de 2015, mi percepción de nadar en aguas abiertas cambió bastante. 

La travesía Respiralia nace de la mente de Carlos Pons y su fundación, con la intención de paliar y luchar contra los efectos que la Fibrosis quística produce en l@s enfermos que la padecen. Para ello, de entre otros eventos, destaca esta travesía, en la que, nadador@s de todos los niveles, se unen formando equipos para así unir a nado las diferentes etapas. El coste de la inscripción se invierte directamente en el tratamiento médico y de fisioterapia que trata de paliar los malditos efectos sobre estas personas, siendo, a mi juicio, el dinero mejor invertido.

Me encanta llegar a la isla y progresivamente ir encontrándome con nadador@s de otras ediciones, en donde la conversación habitual no es si has entrenado mucho o poco, sino que te preguntan sobre cómo te va y si te encuentras feliz y sano. Otro mundo, de verdad. Así sucede mientras acomodas tus escasas pertenencias en el polideportivo hasta que llega la hora de la presentación en el cine municipal y es allí donde no dejas de saludar gente ni un instante. En la presentación de la travesía, se nos explica cómo funciona la enfermedad, así sobre cómo se aplican los cuidados paliativos. Se nos muestra el vídeo presentación, normas básicas de convivencia y seguridad, y se nos invita a la cena presentación en el centro del pueblo, con música ambiente y mucha conversación rodeado de tant@s amig@s.

Una vez en el agua, se nos diferencia por el color del gorro. Los participantes sin FQ, nadamos con gorro de color rosa. Los participantes que por desgracia padecen FQ, nadan con gorro de color amarillo. Sobre estas personas, mientras se nada, hay que prestar atención y cuidados si fuera necesario, ya que, por su propia enfermedad, no disponen de la misma capacidad pulmonar. Me quito el sombrero por su esfuerzo y procuro nadar junto a ell@s conforme vamos enlazando con los grupos que han salido antes que nosotros. 

Las primeras etapas las nadé con Alberto y Martín. Alberto es un chico de Madrid que padece la enfermedad, pero de una forma poco agresiva, por lo que es capaz de llevar un buen ritmo de nado y para mi es un orgullo y un aprendizaje el hecho de poder compartir brazadas con alguien tan especial. Martín es un arco famoso entrenador (de famosos) afincado en la capital, muy simpático y agradable, del cual aprendí muchas cosas sobre entrenamiento y planteamiento de objetivos. Un grande.
En las siguientes etapas enlacé con un grupo de nadadores algo más competitivos, pero no por ello menos simpáticos, surgiendo de la nada mini competiciones que me sacaron fuera de punto en más de una ocasión, pero con las que me lo pasé en grande, sin desconectar en ningún momento del motivo real de la travesía. (Los kayac nos ponían en nuestro sitio rápidamente)

Y de esa forma transcurren los días en esta maravillosa travesía, hasta que se llega al último y emocionante día, en el que en la playa de Cavall d´en borras, todos los equipos deben haber preparado previamente una coreografía para el deleite del resto de participantes. Una auténtica panzada de reír. Después, por la tarde/noche, tod@s vamos a ver la puesta de Sol y en la última noche somos menos buen@s y salimos hasta las tantas. O más. Qué menos!. 

Así que, dicho esto, os dejo un mini reportaje fotográfico y el vídeo filmado con un dron de la pasada edición.

Nuestra gran habitación. El acogedor polideportivo municipal.
Revista Respiralia acompañado por Martin Giacchetta y Alberto. Un valiente y excelente nadador con FQ.
Siempre con predisposición a saltar al agua pasándolo bien. 
Mi buena amiga Olga Grau. Muestra la cara típica por haber nadado cualquier etapa de esta travesía.
Míticos traslados de una etapa a otra a bordo del Capità Jack.
Míticas coreografías en la playa de Cavall d´en borras. Nuestro equipo en la portada en el diario de Ibiza .
Tod@s orgullos@s con nuestro ejemplar de dicho diario.
Más diario y yo junto a Alberto ansiosos a la izquierda deseando saltar al agua.
Días posteriores a la travesía en plan de playa.
Cicatriz conmemorativa de la edición 2016 a cargo de una roca inesperada.

Aquí el vídeo filmado con un dron:

              

miércoles, 3 de mayo de 2017

Cicloturismo con una Specialized SEQUOIA en Menorca.

Esperando para entrar al ferry.
Motivado por mi "nueva" compañera, por su estilo y por su carisma, decidí hacer una ruta de una semana en solitario por lugares de la isla que no había visitado. No tuve que preparar mucha logística en cuanto a mi estancia en la isla, ya que al haber vivido allí, conozco buenas personas que me echaron un cable. Simplemente, cargué la bici en el ferry y puse rumbo a la isla. 

Destacar que los ciclistas subimos a bordo del ferry por el mismo lugar por el cual lo hacen el resto de vehículos y, una vez dentro de la embarcación, agrupan las bicicletas en un cuarto de herramientas. Tal cual. No tienen lugares habilitados para una correcta colocación de nuestras monturas y aquello que lo pasas mal imaginando que en un golpe de mar las bicis se amontonan unas encima de las otras.  Pero bueno, el precio por el transporte de la bicicleta es cero. Gratis. Quejarse quizás es hasta demasiado en esta circunstancia. Pero no deja de ser curioso encontrarte en una fila llena de coches y alguna moto y pasando camiones articulados de cuarenta toneladas "cerca" de ti y de tu modo de transporte.

Después de haber dormido casi toda la noche tirado como un muñeco en un sofá largo, llegué a la isla. Siempre tan pequeña y a su vez tan majestuosa. Indudablemente atrapa y no lo puedo evitar. Tampoco quiero dejar de evitarlo. La cuestión es que una vez puse los pies en la isla, sólo quería reponer fuerzas en el bar "Casa Gil", llegar a casa de Katie para ordenar lo necesario para los próximos días y comenzar a dar pedales. Hasta agotarme.

Los días transcurrían con rutas que iban desde las 5h hasta las 9h, comenzando de buena mañana para, una vez entrada la tarde/noche, volver a casa y así poder ver a mis amistades para compartir experiencias y ponernos al día después de un tiempo sin vernos. 

Hacía tiempo que no sentía una sensación de libertad parecida. Casi sin más horario que cumplir que  el del inquebrantable Sol y sus horas de luz. Varios días lo desafié y tuve que utilizar mi foco delantero y luces traseras. Días que no quería que acabaran y que cada una de estas fotos me recuerda. A lo grande.

Así que, atendiendo a las sensaciones que este viaje me ha aportado, abriré hueco en mi agenda para cuadrar viajes cicloturistas con mis travesías. Me parece un gran plan.

Menorca nos recibió con un majestuoso amanecer.
Favàritx, siempre hipnótico.
Ses salines d´Addaia.
Camí de cavalls.
Rincón en Punta Prima.
Més Camí de cavalls.
Puesta de Sol en la Torre de Fornells.
Més Camí de cavalls. Silencio total.
Primer baño a pelo de la temporada.
Saludos!.



jueves, 26 de enero de 2017

Lo que no controlo.

Cuando las cosas aparecen sin querer, nada puedo hacer. 

Como máximo, me ocupo de lo que puedo controlar y del resto, casi, por aprendizaje forzado, he aprendido a dejarlo marchar. 

Sin drama. 

No drama. 

Cero.

He aprendido a dejarlo marchar agradeciendo todo el tiempo vivido y todo lo positivo que se puede sacar de personas y situaciones. 

Es lo único que puedo controlar y de ello me ocupo. 

De mi. 

De lo que ocurre en mi interior y de las energías que se liberan cuando afronto las diferentes situaciones. 

Las personas cambian y lo acepto.

Lo mismo pasa con las situaciones.

Punto. 

No queda otra opción que aceptar la nueva situación y repararse si es que algo se ha roto. 

Seguir.

Todo en positivo, el lado bueno de las cosas. 

No te preocupes, ocúpate, pero de lo que puedas. 

sábado, 14 de enero de 2017

He aprendido, inesperadamente, sobre el lado bueno de las cosas.



2016 ha sido un año de muchos cambios. Soy un tipo sensible, para qué engañarme, quizás por ello, ahora, a mediados de enero del 2017, después de una serie de vivencias, decida escribir sobre este año que hemos dejado atrás. También sobre ahora. 

Con los años, uno aprende más por la fuerza que por ganas de hacerlo, es un hecho y así se acepta, aunque se aprenda de un sólo trago. He aprendido a pensar en el pasado y agradecer cada momento vivido, sentirme afortunado por haber compartido vivencias que siempre se guardarán en el recuerdo y, sobre todas las cosas, he aprendido a decir adiós. Una palabra que no me gusta enunciar, tampoco pensar, pero que, por más que no guste, hay que saber utilizar. Así que, ya puesto, de nuevo, digo que adiós. 

2016 ha tenido sucesos que en si debieran quedar en el olvido por la sensación que, irremediablemente, entre otras sensaciones, una pérdida otorga. Nunca había sentido algo así, nunca había perdido a nadie repentinamente, así, de un sólo trago. Produjo en mi una revolución interior sobre algo que ya sentía como parte de mi identidad. Tenía que vivir y, no sólo eso, tenía que sentirme vivo.

No existe mejor homenaje para ti, la VIDA que aquí y ahora vivimos, como tú la vivías.

Irremediablemente tu pérdida ha producido muchos cambios en las personas que te rodeaban y, evidentemente, los han habido en mi. No puedo negar que he sido un tipo pesimista a pesar de tratar siempre de ver el lado bueno de las cosas y, por desgracia, para bien, tu pérdida me ha llevado a ver sólo, únicamente, el lado bueno de las cosas. En ello estoy, sin prisa pero sin pausa, sigo aprendiendo, sigo con ganas de vivir para así regalarte mis pequeños homenajes allá donde vaya. Va por ti Carlos.

Durante este tiempo he conocido personas increíbles y he tenido muchos reencuentros. He aprendido de ellas y, en estos últimos días he aprendido que a veces las cosas no programadas son las mejores. He aprendido que debo hablar sinceramente y también que a veces es mejor no hablar pero sí decir todo con la mirada. He aprendido a exprimir los minutos de un paseo hasta que pasen a ser eternos. He conocido rincones increíbles y he bebido y comido en una mesa rodeada de personas maravillosas. Yo, que soy del Mediterráneo, he surfeado olas en un nuevo océano. He descubierto nueva música que me recuerda a esa persona. He hablado de intimidades y me he conmovido al ver la emoción en los ojos de quien me miraba y me explicaba mientras abría su corazón. He asumido que las personas pueden ser una bonita he inesperada sorpresa pese a que, tiempo atrás, hubiera perdido en parte la esperanza. 

El mundo es un lugar mejor mientras estas personas habiten en él y haré todo lo que esté en mi mano para protegerlas. 

GRACIAS INFINITAS.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Vivir sin redes sociales. Facebook, instagram.




Hace ahora unos meses que decidí eliminar definitivamente mis redes sociales. Eliminé definitivamente Facebook, que no es lo mismo que desactivar la cuenta. Eliminé todas mis fotografías (previamente las guardé) y eliminé mi cuenta de instagram. 

Antes de hacerlo, lo compartí con mis amistades y conocidos, expresándoles mi voluntad y la motivación que me llevó a dicha "desconexión". La respuesta generalizada fue de sorpresa en negativo, es decir, plantearon mi decisión como si se tratase de un calentón aludiendo a que sería un acto pasajero. Decían que en un periodo corto de tiempo volvería, no entendiendo mi decisión de, simplemente, irme de las redes sociales.

Las conversaciones que mantuve reafirmaron mi decisión, ya que la reacción de muchas personas de mi entorno fue de negación al no poder plantear un presente sin formar parte de las diferentes redes sociales. Me di cuenta de lo muy adentro que se encuentran dentro de la sociedad, de la capacidad de calado en el ser humano que han tenido en este corto periodo de tiempo. A mi juicio, han calado perfectamente al instalarse dentro de las carencias personales e incluso afectivas que muchas personas padecen. Con esto no quiero decir que tod@s estemos carentes de dichos sentimientos, pero, en los tiempos que corren, en los que todo proceso se ha acelerado, las redes sociales cumplen perfectamente la función de crear amistades avatar, es decir, personas a las que no nos une ningún vínculo afectivo, pero sobre las cuales llegamos a tener una dependencia, creamos un referente inconscientemente, el cual nos lleva a, también, inconscientemente, tratar de reforzar nuestra autoestima y nuestras posibilidades de hacer las diferentes acciones que nos unen a esas amistades avatar. 

Debo decir que en este periodo de "desconexión", me siento más relajado. Sí, así es. Entono el mea culpa entonces ya que fui un usuario activo de Facebook, llegando a tener casi mil setecientos contactos, la mayoría de los cuales, por viajes, competiciones, etc, llegué a tener un contacto personal, sin más. Como anécdota, decir que dos días antes de cerrar la cuenta, publiqué en mi muro un texto en el que detallé la fecha en la que la eliminaría definitivamente, detallando que, quien quisiera, se pusiera en contacto conmigo a través de mensaje privado para así intercambiar números de teléfono o email para seguir en contacto de esa manera. Bien, como he dicho antes, tenía casi mil setecientos contactos. La publicación en mi muro tuvo más de cien me gusta y decenas de comentarios. Sólo cuatro personas me enviaron su número de teléfono. 

Me enviaron mensajes interesándose por mi estado anímico a pesar de haber escrito que me encontraba perfectamente bien. Me causaba risa ese interés hacia mi posible depresión. Simplemente me fui de una red social, nada más. Cero más.

Back to the essential. Es una frase que me dijo una buena amiga en respuesta a mi comentario sobre cerrar mis cuentas y me parece el comentario más acertado. Decidí bajarme de un tren que, a mi juicio y gusto, viaja demasiado rápido. Todo lo que acontece tiene una fecha de caducidad exageradamente corta, sobre información, súper información, súper egolatría. 

Más despacio, por favor. 

En el fondo me sabe mal haber "acabado" con esta sensación hacia las diferentes redes, ya que como tantas otras cosas en la vida, me han aportado cosas buenas y me ha mantenido en contacto con personas lejanas geográficamente y por ello se lo agradezco. Será que me estoy haciendo mayor aunque me note más en forma que cuando tenía veinte años. Pero sí es cierto que desde hace un tiempo valoro más mi tiempo, lo gestiono de otra manera y me preocupa mucho menos lo que hagan los demás. Mis personas favoritas están aquí y ahora y, las que están lejos, me llaman habitualmente, procuran quedar conmigo y se interesan por mi vida y yo por las de ell@s. Solemos hablar, solemos tomar café o cervezas, dependiendo de las horas que sean. Todo fluido, todo hablado. Es cierto que conozco a miles de personas, pero, dejo que las situaciones fluyan con naturalidad, sin forzar tener que saber de, sin forzar saber nada más que lo realmente interesante, no quiero saber nada más que lo esencial. Con esto, consigo vivir más tranquilo y, creedme, se vive más tranquilo sin redes sociales. 

Vivo más tranquilo, lo suficiente como para después de mucho tiempo, volver a dedicar un rato a este blog que tantos buenos momentos me ha aportado. Retomaré la escritura en él.

Cuidaros y ser felices.


lunes, 13 de abril de 2015

Swim in Menorca 10km. (No podía faltar en mi blog)

Mientras viví en Menorca, así algo gordito, nadé la travesía organizada por Francisco Pons y Margarita Tita Llorens, por enumerar una pequeña gran parte del resto de personas que componen la Menorca Channel Swimming Association - www.menorcachannelswimming.com, los cuales, se dejaron la piel por hacer de ésta una gran travesía. Mis felicitaciones a tod@s y cada un@!. En modo alguno ha sido y es una travesía especial, primero porque la organizan buenos amig@s, segundo, porque se nada en mi isla, o dicho de otro modo, se nada en el paraíso, ya depende de la preferencia de cada un@.
Cada un@ hace los preparativos a su manera dentro del mismo patrón, aunque al ir en bañador bóxer, yo bien pocos.
Se trata de una travesía con una normativa específica, en la que se diferencia en la clasificación a l@s nadadores con neopreno y a l@s nadadores sin neopreno, una decisión más que justa, ya que como sabéis, la ayuda que aporta el neopreno en cuanto a flotabilidad y deslizamiento son más que evidentes. Se trata de una injusticia clasificar de la misma manera a estos tan diferentes dos grupos de nadadores. En cuanto a l@s nadadores que opten por nadar sin neopreno, se rigen tanto por la normativa FINA, como por la normativa de la Channel Swimming Association, es decir, únicamente pueden utilizar bañadores homologados por la normativa FINA acreditado con el sello correspondiente, o, en su defecto, con un bañador slip o bóxer. También, está prohibido el drafting, es decir, nadar a pies de otro nadador, ya que la ayuda que implica al nadador que va a pies, es algo bastante evidente. 
Como a much@s otr@s, los momentos previos a saltar al agua son muy íntimos y personales. Dentro de lo que puedo, me gusta centrarme y pensar en la prueba.
Bien, me lancé al agua con dos semanas de entrenamiento efectivo, y muchas semanas de nado sin efectividad (en plan palanganas o niño no te metas pa lo hondo), así que todo lo que pudiera ocurrir en el agua iba a ser una incógnita y decidí nadar en base a mis sensaciones y en base a la dosificación que una prueba de natación de 10km requiere. Cuando a las 08:30 horas, después de reencontrarme con muchísimas personas a las que aprecio enormemente, se dio el pistoletazo de salida y comencé a nadar de manera reservada, nadando largo oteando con la cabeza alta los grupos que se formaban ante mi. Pude ver que delante mío habrían unos 15 nadadores en total, así que me conformé con el ritmo a la espera de ver cómo reaccionaba mi cuerpo pasados unos minutos. Lo sorprendente, es que pasados esos minutos mi cuerpo me pedía más intensidad, con la confianza de saber que tenía reservas de energía y cartuchos en la recámara, así que apreté el ritmo después del primero de los tres avituallamientos, justo en el km 2,5. Comencé a enlazar con nadadores y a pasarlos, hasta que, para mi sorpresa y alegría, distinguí el bañador y el partícular nado de la gran Tita Llorenç y nadé fuerte hasta ponerme en paralelo a ella. No pude evitar sonreír al mirarla a la cara en cada respiración mientras nadábamos y pienso que ella hizo lo mismo. Una pasada. Seguimos nadando hasta encontrarnos de frente un banco de pelagias, es decir, unas medusas pequeñas de color lila y de tentáculos largos y bastante dolorosos al tacto, por lo que ante tal "percal", incluso paramos para buscar un hueco por donde pasar entre la multitud de medusas allí congregadas. Cuando nos decidimos a pasar, yo me llevé una medusa puesta en la axila, y Tita en la parte baja del cuello, o la parte alta del pecho, una de dos. Y así, con escozor, seguimos nuestro nado sin mirar atrás. Ni ganas.
Junto a la gran Tita Llorenç, que ostenta el tercer mejor registro en el cruce al Canal de Menorca, y lucha por conseguir el cruce del canal de Ibiza - Mallorca. 83km. Ánimo!
Fue en ese momento cuando noté que unas manos tocaban mis pies. Entonces recordé la normativa y comencé a nadar espalda mirando a ver quien o qué era. Y ahí estaba, un nadador con barba, sin neopreno, enorme, nadando a mis pies. No sé cuanto rato llevaría ahí, pero dudo que poco. Lo miré y me miró y me dijo si me había picado alguna medusa y le dije que no podía ir a pies y ya no hablamos más y seguí nadando.
Transcurridos bastantes metros, mi cuerpo seguía pidiéndome más intensidad, así que decidí gastar uno de mis cartuchos, y de ese modo tratar de dar alcance a dos nadadores que tenía delante mío desde hacía rato. Los alcancé y pasé justo antes del km5, llegando con uno de ellos (se me pegó con velcro y posteriormente llegó en el puesto núm. 7) al avituallamiento y dejando descolgado al otro. Cuando paré junto al velero que hacía las veces de barra de bar, paré a comerme medio plátano y beberme un vaso de isotónico, entonces vi que Tita se quedó algo rezagada y decidí reprender el nado para tratar de dar caza de nuevo al nadador que hacía poco se me pegó con velcro y que aprovechó uno de mis tragos para marcarse un sprint y dejarme solo. Imagino que lo hizo sin "resquemor", pero ahí me dejo. Pues no tuve manera de darle alcance, imagino que el chico gastó uno de sus cartuchos de mayor calibre, porque la distancia que me sacó fue insalvable y decidí no arriesgarme más y dosificar la energía, ya que si mis cálculos no fallaban, aún quedaban 4km de travesía.
Relajé un poco el nado para dosificar un poco la sensación de quemazón que comenzaba a aparecer en hombros y pecho y dorsales y tríceps y gemelos, aunque seguía nadando fuerte. Miré atrás y vi de nuevo al nadador con barba a pies y quise pensar que se equivocaba sin querer, y también vi que Tita se acercaba y decidí reagrupar y tratar de acabar en compañía, ya que los ritmos de nado de Tita son altos y constantes y era una garantía de buen hacer acabar con ella esta travesía. Tita me alcanzó y de nuevo nadamos en paralelo y de nuevo noté las manos del nadador tocando mis pies. Comencé a enfadarme, la verdad, y no soy de enfadarme. Volvió a tocar mis pies y di un batido fuerte de piernas para avisar de que por favor se quitara de ahí, o, como mínimo, que dejara de tocarme los pies. Fue entonces cuando una lancha de la organización "se nos echó encima", imagino para dar un toque, tanto al nadador de barba que iba a mis pies, como al nadador que iba a pies de Tita. Lo cierto es que momentáneamente dejó de tocarme los pies y noté como Tita dio un cambio de ritmo y la seguí, gastando otro cartucho, el que a la postre era mi último cartucho después del avituallamiento del km7,5. Fue en esos momentos de travesía cuando noté la falta de metros y la falta de fondo para aguantar los envites finales de una travesía de estas características, así que irremediablemente, no me quedó más remedio que ver como Tita se iba yendo poco a poco sin que yo, por más que lo intentara, sacara más fuerzas de mi cuerpo. Más no me puedo pedir.
Tramo final de la travesía, notando la falta de metros de entrenamiento, aguantando. Qué remedio.
Así que, viendo como Tita se iba, y súper contento por ella, todo hay que decirlo, me quedé nadando en modo arrastrado con el barbas a pies. Me paré y lo miré y le dije que iba "petado", así como para dar "lástima" y de ese modo nadar en paralelo juntos, cosa que en principio hizo y vi por primera vez que el chaval daba unas brazadas larguísimas nadando súper fluido, es decir, fresco como una rosa con gomitas agua vaporizada. Qué a gusto se nada a pies. Al poco, el barbas me cascó un cambio de ritmo y no lo pude seguir. Se me quedó el cuerpo así como desconsolado, como si te dejara la novia, con impotencia, porque intentar, yo intenté seguirlo, pero no tuve manera.
Me decidí entonces a dejarme llevar, nadé de espalda mirando atrás para controlar quien nadaba cerca y no vi a nadie, ya que en el cambio de ritmo de Tita el nadador que iba a sus pies se las vería canutas y se quedó rezagado sin poder seguirnos. Y así, nadando en modo avión, encaré el tramo final en Cala Santandria y llegué a meta en el puesto núm 10 (sin neopreno) viendo una multitud de gente aplaudiendo y dejándome coronar finalmente por el niño de la foto. 
Me parece una fotografía realmente bonita. Gracias a Cesar González del Pino.
Después, vino un tremendo abrazo con Tita, con la que me habría encantado llegar a meta, pero aún no puedo pedirme más de lo que di, por más que lo intenté. Ya habrán más.
La gran Tita Llorenç. Qué capacidad de sacrificio y entrenamiento tiene esta mujer. Muy fan!.
Han sido dos días de reencuentros y encuentros y muchas risas, cosas que al fin y al cabo son las que realmente suman y motivan para seguir nadando y viajando. Muy feliz y satisfecho con mi capacidad de sacrifico en el agua, esa que casi tenía olvidada y con la que me ha encantado verme. Esperanzado por mi estado de forma al preparar esta travesía de forma efectiva en dos semanas. Con ganas de seguir nadando sin parar y así encarar con garantías el gran objetivo del 2015. Un abrazo y un beso a tod@s. Seguimos!
Pd: dejo alguna fotografía del excelente reportaje de l@s fotógraf@s de Fotoborn.







Un trabajo espectacular!

lunes, 8 de diciembre de 2014

Stereophonics. Violins and Tambourines.



No se me olvida que tengo blog, sólo que no he sabido como organizar tanto por escribir. A ver si con mi vuelta a Barcelona lo activo un poco. Saludos.

Travesía vuelta a nado a Formentera Respiralia 2017

He conseguido plaza para la edición de este año. Quiero comenzar resaltando este hecho debido a que las 240 inscripciones se agotaron en ...